lunes 24 de diciembre de 2007
Hola..
lunes 10 de diciembre de 2007
El gusto de estar desnudo
Nota de Gonar:
Este artículo fue enviado por sus autores a The Clinic para ser publicado en el número 10 Edición Especial de Octubre 2007, Recibí la copia la cual entrego íntegramente.
“El Naturismo es una forma de vivir en armonía con la naturaleza, caracterizada por la práctica del desnudo en común, con la finalidad de favorecer el respeto a uno mismo, a los demás y al medio ambiente” (Federación Naturista Internacional-1974) “El Naturismo y el Nudismo tienen una diferencia filosófica. El Naturismo es una forma de vida, que defiende la libertad de comportarse en espacios públicos, y entiende al cuerpo humano sin tabúes ni trancas sociales. Mientras que el Nudismo es sólo estar desnudo. “La Primera Vez
“La escena inicial en un entorno naturista son los cuerpos sin ropa y, aunque no es visible, se siente una intensa libertad espiritual.
“La opción por el naturismo pasa por un proceso de salud mental en el que te aceptas con tus circunstancias tal como son. El desnudarse en un espacio público no es ser exhibicionista, es un acto sumamente interior de aceptación. “Cuesta asumirse al desnudo, afloran inseguridades y conflictos respecto a partes del cuerpo que siempre están cubiertas. Que se vea tu “rollo”, tus imperfecciones, tu sexo, te paralizas un poco, te da miedo el ridículo; pero después piensas ¿el ridículo a qué? Adviertes que nadie te está mirando, y alucinas viendo como hombres y mujeres de distintas edades, físicos, colores, etc. Se sacan la ropa con total respeto y armonía. Comprendiendo la clave de la aceptación: no son cuerpos desnudos, simplemente son, somos personas. Estando cada uno en su proceso de conciencia, aceptación y libertad.
“Para algunos puede ser un evento repentino, sin previas interrogantes. En otros, una opción tomada con tranquilidad y reflexión, avanzando hasta disfrutar del instante de ser uno o una más. Sin caretas, respetando el medio ambiente y a uno mismo. Es el momento en que sé es más igual al otro. Todos al natural: gord@, flac@, viej@, joven, musculos@, fof@, gay, hetero, lesbiana, operad@, lisiad@, etc. Sin el disfraz de periodista, músico, médico, estudiante, taxista, ingeniera, enfermera, abogada, mecánico, etc. “Todos disfrutando de la vida al aire libre, al sol, sin ropa ni prejuicios.“Superada esta fase, tras las dudas y recelos, ya estamos ahí. ¡Qué más da! Y de un segundo a otro en pelotas. Los rayos del sol saludan por primera vez zonas que jamás habían sido entibiadas por él; el aire oxigena y poco a poco te reconoces, tal y como eres, como llegaste al mundo, sin textil. El reto siguiente es levantarse y caminar al mar. Eso si que es refrescarse en libertad, zambullirse y nadar sin ataduras más que las de nuestro cuerpo. Al salir del agua toca el recorrido hasta la ducha de agua dulce. Evitas mirar a la gente, vas a lo tuyo como si no hubiera nadie más, con el tiempo deja de tener trascendencia. Al tendernos nuevamente nos encontramos con uno de los mejores momentos, el cuerpo se seca de forma natural, sin la sensación de trapo mojado que te cubre y que evidentemente se seca más lento que la propia piel.
“La Familiaridad Del Desnudo“Pasan los días, tomar sol desnudos se convierte en una acción tan espontánea que cuesta pensar en la idea de volver a usar traje de baño. Una ventaja de consideración es que ahora sólo tienes que comprar el protector solar.
”Para nosotros, ser naturistas, fue el punto de partida de una gira que hasta ahora nos ha llevado a diversos entornos naturales de Catalunya (Cataluña), Euskadi (País Vasco), al sur de Francia y Austria. Descubriendo paraísos en playas urbanas, lagunas, islas y calas escondidas, cada lugar con sus matices. “En Austria y Francia, las zonas naturistas están delimitadas y excluyen a quienes usan textil. En cambio en España, las playas son de uso público y existen normativas que aprueban directamente la práctica del nudismo. ”En Barcelona, frecuentamos una de las tantas playas urbanas y conocimos a un grupo de personas con las que coincidíamos repetidas veces, creándose un agradable espacio de integración. Algunos de ellos, son activos participantes del Club de Naturismo de Catalunya (www.ccn-naturisme.org/), que luchan por la normalización y respeto de esta filosofía. Una de las acciones que realizan es repartir trípticos en los que explican los derechos legales, dan consejos e informan sobre el tema. ”Al recordar el efecto que provocó la visita de Tunick en Chile, queda en evidencia la necesidad y el deseo de libertad. ¿Qué nos falta para que se pueda vivir esta emancipación? Quizás perder el miedo, abrirse a la tolerancia, fortalecer las libertades individuales y los derechos civiles, atreverse, informarse y actuar. La esperanza de que, a lo largo del país, surjan más redes similares a la Agrupación Naturista existente en la Quinta Región. (www.playaluna.cl) Opositores, Frikis Y Otros Personajes
“El naturismo no tiene nada que ver con la pornografía, aún así sorprende la reiterativa confusión conceptual. Tras la publicación de nuestra foto en el The Clinic (n°215), algunos comentarios, en tono de hueveo, aludían a la “foto porno”. Otros a la irreverencia, comentando lo lejos que estamos de vivir estas experiencias en Chile.“Hay quienes no están de acuerdo con el nudismo, porque les desagrada la idea de ver cuerpos que estén fuera de sus estereotipos de belleza. Otros motivos son la vergüenza y sus variables; la erección al descubierto; el tamaño de los senos, del pene; la guata; etc.
“Algunos ponen el grito en el cielo por la percepción de los niños, mas ellos ven el desnudo sin malicia. “Una sociedad que acepta el cuerpo humano sin prejuicios es una sociedad menos enferma. La pobreza, la guerra, la corrupción son obscenas; pero el cuerpo humano en armonía con el entorno, no puede serlo bajo ningún punto de vista.
“El desnudarse en público está impregnado de prejuicios asociados a lo pornográfico, al morbo y a conceptos morales sumamente conservadores. Las intolerancias surgen desde la visión moralista que ve en el cuerpo humano un alto contenido de obscenidad y provocación, hasta la de mirones que se dedican a registrar imágenes sin autorización. En Barcelona, cuando son detectadas estas situaciones se acude a la Guardia Urbana, policías que están permanentemente en el área. Ellos tienen la facultad de revisar la cámara del voyeurista y borrar todas las fotos nudistas que encuentren. Labor que en más de una ocasión ha sido aplaudida por los presentes. “La actitud del mirón es sin duda desagradable e incómoda. Son personas que buscan pornografía y sexualidad. Se produce una invasión a tu intimidad. No sólo miran con morbo, también captan imágenes para un sinfín de páginas pornográficas de Internet.
“Durante el verano, en dos oportunidades, fuimos víctimas del lente de estos fulanos. La primera, fue un tipo que se paró frente a nosotros, mirando el mar, parecía ser un turista. Sin embargo, advertimos que tenía un celular con cámara, apuntando hacia el sector dónde estábamos junto a una chica que dormía relajadamente. Al percatarse de que lo habíamos descubierto, se escabulló rápidamente entre la multitud y no alcanzamos más que a gritarle un par de cosas, señalándolo ante el resto. Aún no estábamos preparados para reaccionar en este contexto. La siguiente vez que nos fotografiaron, acudimos al Guardia Urbano, quien se dirigió rápidamente hacia el par de sujetos, borrándoles las imágenes. “En las playas de Catalunya, es usual la presencia de hombres que circulan a lo largo de la costa vendiendo bebidas frías a dos euros, repitiendo “Coca-cola, cerveza, beer, agua, cold, fría”, todo el día. La policía los tiene más que identificados y cada cierto tiempo, los llevan detenidos, quitándoles su mercadería, pero enseguida regresan y continúan con su dura rutina. A ellos se suman las masajistas, chicas en su mayoría asiáticas, que ofrecen masajes a cinco euros, y caminan diciendo a viva voz “masaje- masaje” con un español apenas entendible. Luego supimos que no trabajan en forma independiente, son traídas desde su país, por supuestas mafias que las vigilan, no les permiten salir solas y les administran el dinero. Realidades que sin duda se alejan de cualquier principio de libertad. El naturismo es apenas un fragmento de ésta.
“Notables Momentos “Entre las experiencias que fortalecieron nuestra opción, recordamos la visita de unos amigos chilenos. Obviamente iríamos a la playa con ellos y la idea de usar traje de baño no nos apetecía en absoluto. Les preguntamos si les incomodaba ir a playas naturistas, teniendo la alternativa de usar o no textil. Sorprendidos, se rieron y dijeron que si a nosotros no nos importaba pues a ellos tampoco. Cada día los llevamos a un lugar diferente y el empelotarse se produjo de una manera tan natural, que ambos decidieron quitarse los prejuicios y disfrutar, como nosotros, la libertad de estar en pelotas.
“Otra anécdota es cuando fuimos a Donostia (San Sebastián). Buscamos en Internet playas nudistas, y fuimos a una urbana, La Zurriola, confiados en que habría naturistas; sin embargo, no había. Todo el mundo estaba en traje de baño, ni siquiera las mujeres en topless, esta fascinante ciudad se caracteriza por ser algo conservadora en estos ámbitos. Nos miramos y dijimos que tanto, si alguien nos censura, la ley nos ampara. Nos desnudamos con naturalidad e inevitablemente las miradas y cuchicheos se hicieron notar. Se acercaron dos parejas con sus respectivos hijos, se iban a acomodar cerca de nosotros y las mujeres incómodas dijeron que en ese lugar no, claramente por nuestra presencia. En fin, allá ellos… Luego, nos tocaba ir al mar, con una marea baja que lo dejaba bien distante de donde estábamos. Nada qué hacer, el calor apremia y la necesidad de bañarse es indiscutible, así que a lo más Palomita Blanca, de la mano, entramos al agua, cruzando cual paseo peatonal, entre medio de todos los presentes; algunos mirando con complicidad, otros un poco con cara de espanto, y nosotros cagados de la risa por el impacto que estábamos generando. Sintiéndonos dueños de nosotros mismos y más libres que nunca”. Saludos Amistosos y Natutales
Gonar
domingo 21 de octubre de 2007
viernes 19 de octubre de 2007
miércoles 26 de septiembre de 2007
Historia del Naturismo en España III
Capítulo XIII
Este fue el caso de "Las Palmeras", "Costa Natura", "Camping Almanzora" y "El Portús" en cuanto se refiere a A.N.A. y creo que fue también muy parecido a lo que el CCN aplicó a "El Toro Bravo".
Según las disposiciones oficiales de aquella época (1978), al pretender crearse un Centro Naturista, o pasar de textil a naturista (Caso de Las Palmeras) tenían que adherirse a la Asociación Regional correspondiente y aceptar el Reglamento. Todos los demás permisos ya corrían de nuestra cuenta, en lo que a naturismo se refiere. En cambio, la legislación general de campings, restaurantes, etc. seguían controlados por la Delegación de Turismo de la Junta.
En el permiso que concedía la Junta constaba que el centro pasaba a "privado", exclusivamente para los socios de A.N.A. y de la F.N.I., bajo la presentación del carnet al corriente de pago. ¿Quién controlaba esta última condición? Naturalmente, la Asociación. Para ello nombraba un Delegado en cada Centro. Esto suponía un gasto extraordinario para el Centro que debía mantenerlo, alojarlo y pagar sus emolumentos. Y se solucionó de una manera natural: Como los Centros estaban en muy buenas relaciones con nosotros, aceptaban encantados que una persona del mismo Centro fuera, a la vez, delegado de A.N.A. durante los meses de poca afluencia, o sea desde Octubre a Junio. De esta forma Federico Gerlach, y posteriormente Ness fueron los delegados de A.N.A. en Las Palmeras, Piroschka en Costa Natura, Aurelio en El Portús, etc. En los meses de verano se cambiaban las tornas: A.N.A. enviaba un Delegado al Centro y éste, además de controlar los carnets, ayudaba en Recepción. El sueldo corría, naturalmente, a cargo del Centro.
La cuestión de los carnets ofrecía no pocas dificultades al principio, hasta que encontramos una solución salomónica. Nada que objetar, si el cliente lo traía en orden. Pero si se presentaba sin tenerlo al corriente de pago, el Delegado le cobraba los sellos correspondientes, para lo que tenía autorización expresa.
Las dificultades empezaban cuando el visitante carecía de carnet, no conocía el naturismo y deseaba iniciarse. Naturalmente, se resistía a abonar el ingreso y la cuota sin saber dónde se metía. En ese caso, se le dotaba de un "carnet de día", bajo la responsabilidad del Delegado, al módico precio de 100 ptas, que podía reiterarse a lo máximo durante tres días. Al cabo de éstos se suponía que el cliente ya conocía el naturismo y bien lo aceptaba, para lo cual tenía que abonar el carnet, descontándosele lo que había pagado por los provisionales, o tenía que abandonar el Centro. Rellenaba una hoja de solicitud, pagaba la cuota y se le extendía por el Delegado un carnet provisional valedero por un mes, remitiéndose la solicitud a la Sede para su admisión definitiva. Este sistema funcionó a las mil maravillas; los Delegados tenían plenos poderes para no admitir a las personas sin carnet si no les parecían idóneos ( por ejemplo, grupos de hombres solos, una plaga al principio) y los mandaban a la sede, teniendo por respaldo el Reglamento.
Por otro lado el carnet permitía la exigencia de un comportamiento adecuado, bajo la amenaza de su retirada. Eso lo usó sobre todo Gerlach con su afán disciplinario. Sólo amenazaba a los díscolos (radio por la noche, no respetar el cierre del camping a las 12, etc.). Claro que había clientes, sobre todo españoles en el mes de Agosto que lo tildaban de "sargento". Pero el silencio tenía preferencia sobre el ruido. Las quejas las dirimía A.N.A.
En todo el tiempo hubo una única retirada de carnet, y fue a un súbdito inglés que se insinuó con un niño en Costa Natura. La expulsión se efectuó de forma discreta y se comunicó a la F.N.I.
Los demás Artículos del Reglamento no ofrecían dificultades y se respetaron de forma unánime.
Capítulo XIV
El 27 de Mayo de aquel memorable año de 1978 se reunió en su flamante local social la primera Asamblea General de A.N.A. en la legalidad. Es fácil imaginarse la euforia reinante. Sede recientemente vallada, piscina limpia y acogedora, naturismo legalizado y un inmenso programa por delante. Asiste la mayoría de los socios fundadores, y esto era un record, pues había que pensar que ya entonces A.N.A. estaba muy descentralizada geográficamente y muchos tuvieron que realizar un largo viaje a Almería para asistir.
Lamentablemente, tanto Manuel Abad Berjón, como Luis Fontanet Sellant que tanto habían impulsado el nacimiento de la Asociación, habían cambiado de residencia, el primero a Valencia y el segundo a Barcelona, y cesaban en sus cargos. Hubo que elegir, por lo tanto, nueva Junta, cuya candidatura, única presentada, fue aprobada por unanimidad. Presidente, Branko Bruckner; Vicepresidente, Raúl Tapiz; Tesorero, Leopoldo Cortines (a la sazón, Director del Hotel Aguadulce); Secretario: Matilde López; Vocal, M. Carmen Díaz; Delegado en Málaga: Ricardo Sánchez; Delegado de Juventud, Antonio Rubio.
Se hizo mención especial de la acción a altos niveles de Paco Soler para legalizar la Asociación (y a otras del Estado) y se le nombró socio de honor. También se resaltó la magnífica colaboración con la Mancomunidad Turística de la Costa de Almería (ALMANTUR), cuyo gerente, Daniel Aubry estaba presente en la Asamblea .
Se aceptaron los ofrecimientos de D. Joaquín Valenzuela y CERRILLOS S:A. para que A.N.A. pueda utilizar los terrenos contiguos a sendas playas en los términos de Níjar y Roquetas. Del segundo ofrecimiento se hizo uso rápidamente y su devenir se glosará en el capítulo siguiente.
Varios empresarios se habían dirigido a la Asociación solicitando condiciones para abrir un Centro patrocinado por ella. El primero, y que ya estaba en camino, será "Las Palmeras", con lo cual la Provincia de Almería contaría con el primer Centro de España.
Muy intensas y, en general, buenas, eran las relaciones con la Administración, sobre todo con el Delegado de Turismo de Almería, de quien dependían todos los permisos. Todas las gestiones que se realizaban, chocaban con la laguna de falta de legislación apropiada que había que improvisar. El apoyo de los medios de comunicación, para quienes seguíamos siendo noticia casi diaria, era, salvo excepciones muy contadas, entusiasta y decidido. En la sede de ALMANTUR se había celebrado una multitudinaria conferencia de prensa, con asistencia de TVE, pues se pretendía dar una información a un público lo más numeroso posible, evitando las exclusivas.
Además de A.N.A., y con estatutos muy parecidos, se habían creado ya tres Asociaciones regionales: Club Català de Naturisme, Asociación Levantina y Balear de Naturismo y Asociación Castellana de Naturismo. Después de conversaciones muy amistosas con todas ellas, se adoptó el siguiente acuerdo, ratificado por la Asamblea, y que por su importancia transcribimos:
"A propuesta del Sr. Presidente se aprueba por unanimidad el apoyo a la constitución de la Federación Española de Naturismo y la adhesión a la misma siempre que la Junta Directiva apruebe los Estatutos de la mencionada Federación. Asimismo se aprueba la propuesta de que la citada Federación Española de Naturismo solicite su ingreso en la Federación Naturista Internacional" Los contactos, en principio altamente cordiales con esta última, radicada en Bruselas, ya se han iniciado, así como con su representante para la Península Ibérica, Sr. Michel Caillaud.
La Asamblea me agradeció la cesión del usufructo del local para su sede y oficinas, pues la situación financiera no permitiría en modo alguno el alquiler o adquisición de otra. Se autorizó la contratación de personal para secretaría y vigilancia de las playas legalizadas. Asimismo se autorizó la extensión de las actividades a la Provincia de Murcia, por tener en ella muchos socios y ser necesaria nuestra presencia ante la posible creación de un centro en la misma.
Esta Asamblea, con la que realmente se inició la andadura legal del Naturismo en Andalucía, es la que me dejó uno de los recuerdos más gratos que aún mantengo 25 años después.
Capítulo XV
Ya que el tiempo se empeñó en estropearnos el encuentro en el Playazo de Vera, me parece oportuno dedicar este capítulo a las pintorescas "autorizaciones" de playas con que nos obsequiaron las autoridades en comenzando en la primavera de 1978.
Todas las autorizaciones de playas provenían de los Gobiernos Civiles de la Provincia en que éstas se ubicaban y estaban dirigidas a la Asociación Regional correspondiente, que previamente lo había solicitado. Como documento histórico no tienen desperdicio, ya que todas tenían el mismo contexto, ordenado por el Ministerio del Interior. Voy a copiar literalmente la de Cantarriján (Almuñecar, Granada), haciendo constar que todas las autorizadas en Andalucía y Murcia (El Portús, Vera, El Borronal, Enix-Playa, Cerrillos, Motril, Cantarriján, Costa Natura,) tenían exactamente el mismo contenido:
6 de Septiembre de 1982
"En relación con el contenido de su escrito y documentación que acompaña al mismo, de fecha 7 de septiembre del año pasado y que presentó en el Ayuntamiento de Almuñecar, al objeto de que le fuese tramitada la misma para la obtención del pertinente permiso de este Gobierno Civil, para la práctica del naturismo en la Playa de Cantarriján de dicho término municipal., toda vez que la misma se encuentra alejada de toda carretera general y tener los obstáculos naturales necesarios que impiden su vista desde el exterior.
Visto el acuerdo adoptado por la Comisión Municipal Permanente, correspondiente a la sesión celebrada el día 11 de enero de 1982, el cual acordó por unanimidad a la vista de la solicitud informar favorablemente la misma y su tramitación correspondiente; visto asimismo el informe favorable emitido por la Dirección Provincial del Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones de fecha 13 de Julio en curso, Este Gobierno Civil, ha tenido a bien AUTORIZAR el establecimiento de una playa naturista en CANTARRIJAN, del término municipal de Almuñecar, solicitado por D. BRANKO BRUCKNER HORVAT, como Presidente de la Asociación Naturista de Andalucía (A.N.A.), haciéndole saber lo siguiente:
1º.- Dicha autorización tendrá una validez de un año, a partir de esta resolución pudiendo ser suspendida en cualquier momento por este Centro, cuando exista alguna infracción a las siguientes instrucciones:
a) En los accesos a la zona de playa autorizada para la práctica del nudismo, se hará constar esta circunstancia con carteles perfectamente visibles y la entrada a los mismos, será en todo caso libre, pudiendo permanecer en la citada playa cuantas personas lo deseen, sean o no practicantes del nudismo.
b) Los menores de 18 años para poder entrar y permanecer en los lugares de playa destinados a la práctica del nudismo, deberán ir acompañados de sus padres o tutores.
c) Los espacios acotados de playa para la práctica del nudismo deberán tener entre los mismos y las zonas no reservadas a estas actividades los obstáculos naturales o artificiales suficientes que impidan su vista desde el exterior.
Lo que comunico a Vd. para su conocimiento y efectos. Dios guarde a Vd.EL GOBERNADOR CIVIL
Capítulo XVI
Como habréis apreciado, las "autorizaciones " de playas naturistas eran documentos barrocos, verdaderos tesoros de la literatura de principios de la transición en nuestro país.
Vamos a detenernos en los distintos párrafos, para comentar lo que teóricamente debería haberse hecho y lo que se hizo en la realidad.
En primer lugar, se tardaba por lo menos un año en conceder la autorización, una vez solicitada por la Asociación Regional correspondiente que se responsabilizaba del estricto cumplimiento de la misma. El permiso se otorgaba por el plazo de un año, "pudiendo ser suspendida en cualquier momento "si se apreciaba infracción a los condicionantes que contenía. Al cabo de un año había que solicitar la prórroga, lo que se cumplió sólo una vez en relación con El Borronal. En todas las demás considerábamos la prórroga automática y jamás hubo problemas a este respecto.
Los carteles eran el gran problema ¿Quién habría de colocarlos y cómo? En las playas colindantes con Centros naturistas (Costa Natura, El Portús) se encargaron éstos de colocarlas, pues les convenía. En Vera fue desde el principio el Ayuntamiento, pues Cesar Martín, entonces Alcalde era naturista y defendía la idea. Lo mismo ocurría en Cantarriján con el Alcalde, Juan Carlos Benavidez, quien veía con cariño la constitución de una urbanización naturista contigua a Cantarriján, proyecto que luego se frustró. Y en las demás, Borronal, La Joya, Enix-Playa, Cerrillos, hubo de encargarse A.N.A. con sus escasos medios. No era lo malo poner los carteles, sino que éstos desaparecían con la mayor celeridad. El último, precioso que colocamos en El Borronal, con el texto "Naturista, conserva limpia tu playa" que nos parecía muy apropiado, debió servir como materia prima para una barbacoa.
Naturalmente que el acceso era libre, y ello, sobre todo al principio, nos llenaba de mirones. Pero contra esto no se puede luchar legalmente. Son espacios públicos, y lo único que habría que pedir es que lo fueran todas las playas. Pero esto ya vendrá, aunque no lo veamos...
El apartado b) no tiene desperdicio. Asimilaba las playas naturistas a un espectáculo "no apto para menores". ¿Quién y cómo debía exigir el carnet de identidad a los jóvenes que querían disfrutar de la playa? Porque aquí no se trataba del carnet de las Asociaciones, ya que las playas eran libres, sino asegurarse de que el joven iba "acompañado por sus padres o tutores" nada menos. Siempre tuvimos miedo en las playas bajo nuestra responsabilidad que a algún guardia civil se le ocurriera comprobar esta condición. Pero, afortunadamente, no ocurrió.
Capítulo XVII
El 1 de Agosto de 1978 fue una fecha memorable en nuestra lucha por el Naturismo. Haciendo uso de los recientes permisos de playa, inauguramos festivamente el nudismo legalizado en la Playa de Cerrillos.
Para los que no conocéis la Provincia de Almería, Cerrillos (hoy Parque Natural) comenzaba a continuación de Playa Serena, y esta misma está a continuación de la Urbanización de Roquetas de Mar. La autorización no fijaba ningún punto de comienzo o finalización de la playa (Ésta tenía más de 10 km. de longitud), así que escogimos un punto intermedio entre Playa Serena y la Punta de Sabinal. El acceso, desde la Urbanización era n camino de tierra (unos 6 km.) y a 1 km. de la playa se bifurcaba, yendo un ramal directamente a la zona de playa escogida. Allí construimos una caseta, la dotamos de un guarda, pusimos los carteles obligatorios y ¡a disfrutar!
Bueno, eso lo creíamos nosotros. Los que disfrutaban realmente eran los usuarios, pero los responsables de A.N.A. no teníamos tranquilidad. La playa es bastante mala para bañarse (arena muy gruesa, viento, entrada rápida en el agua) y tenía acceso libre por los dos lados. La Empresa Rossell, propietaria hoy de la cadena de Hoteles Playa (entre ellos Vera Playa) puso a nuestra disposición un autobús, que acercaba desde los hoteles de la Urbanización de Roquetas a los naturistas (casi todos extranjeros) a la playa. Los que venían por su cuenta, tenían que pasar por el control, donde dependía de la apreciación del guarda (era muy responsable) si podían pasar o no.
La playa no era lisa, sino que tenía una especie de olas de arena. En cuanto se corrió la noticia por los pueblos circundantes, la picaresca local inventó todos los procedimientos posibles para ir a disfrutar de las vistas. Ya el segundo día, estando nuestro grupo tomando el sol, vimos como serpenteaban (nunca mejor dicho) entre las dunas multitud de hombres, ocultándose entre las mismas. Eso nos obligó a poner un segundo guarda en el límite con dirección a Roquetas. Lo hacían tan bien, que un día me faltaron 15 centímetros para no pisar le la cabeza a uno, (sin querer ¡palabra!) que estaba pegado a la arena.
Un buen día llegó un camión al puesto de control. Venía de Murcia, cargado de miel. El guarda lo detuvo y el conductor, intentó, inútilmente, hasta sobornarle para que lo dejara pasar. En vista de ello, se subió a un cerro de arena cercano (con el camión), sacó unos prismáticos y bajo el sol de justicia se puso a disfrutar del espectáculo... mientras el camión, cargado, se hundía en la arena. Una hora más tarde el espectáculo eran unos veinte naturistas, en su "uniforme", tirando y empujando al camión para desatascarlo. Estoy seguro de que al intruso no se le olvidará esa peripecia.
Ese mes de Agosto estaba lleno de anécdotas, y, afortunadamente, tenemos un amplio resumen fotográfico de las mismas. Pero todo llega, y los enemigos también. Como sabréis, Almería es una provincia que se caracteriza por la producción de hortalizas en invernadero de plástico. Y la forma más típica de ese cultivo era, y aun es hoy, el "enarenado" que consiste en cubrir el suelo con una capa de unos 10 cm. de arena . Para ello se necesitan ingentes cantidades de ese material, y, naturalmente, se cogen de las playas. Y de donde primero obtuvieron permiso para cogérla era, precisamente, de la zona naturista. Así que el 1 de Septiembre aparecieron centenares de camiones, remolques y grúas, para quitar la arena de debajo de nuestros traseros. La playa se cerró y ya no volvió a abrirse oficialmente, pese a que siguió siendo "tolerada" hasta la actualidad.
Capítulo XVIII
Seguimos con aquel inolvidable verano del 78. Unos días antes de que nos cerraran la Playa de Cerrillos ( para sacar arena, y no contra el naturismo) se recibió el oficio de la Secretaría del Estado para el Turismo, dirigido a D. Federico Gerlach, propietario del Camping "LAS PALMERAS",Vera (Almería) y que, por su importancia histórica reproducimos textualmente:
"Vista la documentación presentada y de conformidad con el artículo 2º, 2. apartado b) de la Ordenación de Campamentos de Turismo, aprobada por Orden Ministerial de 28 de julio de 1.966 me es grato comunicar a Vd. que esta Dirección General ha resuelto autorizar el funcionamiento, a partir del día 1 de septiembre de 1978 del Campamento de Turismo denominado " LAS PALMERAS" en la calidad de PRIVADO para uso exclusivo de los miembros y asociados de A.N.A. o de la Federación Naturista Internacional.
Denominación: "LAS PALMERAS"Categoría: PRIVADO Localidad: VERA, km. 7 Carretera Vera-Garrucha Provincia: ALMERÍA Capacidad: 400 personas
Toda modificación sustancial del Camping, especialmente las condiciones de la capacidad asignada, deberán ser comunicadas a este Centro Directivo.
De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 45 de la citada Ordenación, se colocará como distintivo una silueta frontal de tienda de campaña en cuyo interior se inscribirá la palabra "Privado", debiendo figurar el mismo tanto a la entrada como en las señalizaciones de las carreteras y caminos.
Asimismo se prohíbe la admisión de acampadores que no sean miembros o socios de las entidades citadas, ni de personas a quienes se atribuya tal condición con el fin de encubrir el percibo de un precio.
EL DIRECTOR GENERAL
Nota: El Sr. Branko Brucknel no terminó de hacer pública esta Historia del Naturismo (ignoro si la completó). Falleció en el mes de Mayo de 2005, descanse en paz.
Fuente: Autor: Branko Brucknel (Presidente de la Asociación Naturista Andaluza A.N.A.) Febrero/Mayo 2004
Historia del Naturismo en España II
(Continuación de la Resolución del Ministerio del Interior).
Capítulo VII
(Continuación de la Resolución del Ministerio del Interior). De igual modo, la Asociación podrá promover en todo el territorio de su ámbito la constitución de campos y clubs, cuyas normas de funcionamiento se reflejarán en todo caso en un reglamento interno de cada centro, el cual se ajustará como mínimo a los siguientes principios:a) Los campos se instalarán siempre de conformidad con las prescripciones que recojan la legislación vigente. b) Estarán alejados de cualquier centro urbano con un radio mínimo de 2 kmc) En cualquier caso, estará vallado de forma que se garantice la imposibilidad de acceso al mismo de personas ajenas a la Asociación no autorizadas por la misma y que la vista de las instalaciones del campo sea imposible desde el exterior del mismo. d) El acceso a los campos y clubs sólo estará permitido a aquellos que demuestren, mediante la presentación del correspondiente carnet, ser miembros de la Asociación Naturista Española o de la Federación Naturista Internacional, así como aquellas personas que acompañadas por un socio, sean expresamente autorizadas por la Asociación. e) En el exterior de las instalaciones, no existirá ningún tipo de señal propaganda, sino exclusivamente las indicaciones que hagan referencia a la existencia de las instalaciones de que se trata".
CONSIDERANDO: Que con arreglo al artículo 3º, párrafo 5º de la Ley de Asociaciones, este Ministerio es competente para dictar la resolución pertinente.
CONSIDERANDO que las especiales características, finalidad y actividades de esta Asociación exigen un tratamiento especial y la adopción de determinadas cautelas que deben señalarse expresamente a los promotores, exigiendo de éstos un compromiso formal de aceptarlas.
CONSIDERANDO que los Estatutos contienen todas las menciones previstas en el párrafo 2º del artículo 3º de la Ley de Asociaciones y demás normas complementarias de aplicación.
Capítulo VIII
Esta Dirección General, por delegación del Excmo. Sr. Ministro resuelve:
1º.- Reconocer personalidad jurídica a la "ASOCIACIÓN NATURISTA ANDALUZA". 2º.- Advertir a la Asociación citada que, conforme a la Ley de Asociaciones, debe abstenerse de realizar cualquier actividad que sea propia de una sociedad mercantil, no pudiendo, por tanto, ser cauce para la inversión de fondos económicos que directa o indirectamente supongan para la Asociación o sus miembros un beneficio económico. 3º.- Advertir a la Asociación , asimismo, que todas sus actividades deben realizarse con sujeción individual de cada una de ellas a la legislación aplicable en cada caso. De especial, las actividades previstas en el artículo tercero de los Estatutos sólo podrán desarrollarse si previamente se han obtenido las autorizaciones oportunas concedidas por organismos competentes en materia de ordenación urbanística, hotelera, espectáculos, etc. 4º.- Señalar a la Asociación que esta Resolución en el particular extremo por el que se la reconoce personalidad jurídica, está condicionada al total cumplimiento en todo momento de lo señalado en los dos apartados anteriores ( 2º y 3º) .
Lleva fecha de traslado del 3 Abril 1978 y sello de la Dirección General de Política Interior.
Me he extendido a conciencia en transcribir este texto íntegro, pues fue la base de todo el desarrollo organizado del Naturismo en España.
Los comentarios y su aplicación merecen una consideración amplia. En primer lugar, es evidente la cautela, por no decir suspicacia con que fue redactado. Por algo tardaron un año desde la petición hasta la resolución. La palabra "desnudo" no se menciona en parte alguna, pero se sobreentiende por las precauciones adoptadas.
Os podéis imaginar la alegría con que fue recibida la Resolución por los ya numerosos naturistas, tanto en Andalucía como en Cataluña, donde recibieron una Resolución idéntica.
El párrafo de inmediata aplicación pasó a ser, y lo fue durante mucho tiempo, el que autoriza a la Asociación a promover "en todo el territorio de su ámbito la constitución de campos y clubs", con las condicionantes expuestas. Por lo tanto, para asegurarse le idoneidad de los centros, era la autoridad la que exigía la posesión del carnet (extensible a los extranjeros que tenían el de la F.N.I.) para poder acceder a los centros, que no recibían autorización sin exigir este requisito. Las asociaciones regionales pasaron a tener, a la vez, toda la responsabilidad de que los centros no se transformaran en "otra cosa".
Bajo el manto de esta Resolución se crearon en Andalucía y Murcia, bajo el patrocinio de A.N.A. varios centros, la mayoría aún subsistentes, cuyos avatares describiremos en los próximos capítulos. Baste decir, por ahora, que A.N.A. tenía, durante la temporada de verano, un Delegado en cada centro, que cuidaba del orden interno, controlaba y extendía los carnets, y que no eran infrecuentes las inspecciones de las Delegaciones de Turismo provinciales que, a la vez que comprobaban las instalaciones, exigían la presentación del carnet por parte de los usuarios.
Ello nos obligó, como primera medida, redactar un " Reglamento interno de un centro naturista", muy general y que fue aprobado por la Consejería de Economía, Hacienda y Turismo de la Junta de Andalucía y a cuyo cumplimiento se obligaban todos los centros que pretendían su legalización. Sus principales características se comentarán en el capítulo siguiente.
Capítulo IX
En este año 1978 era Director Provincial de Turismo una persona excepcional, Rafael Martínez (ya fallecido) y Jefe de Servicio de Turismo otra no menos entrañable, Armando Blanco. Ambos, al tener conocimiento de la legalización del naturismo se convirtieron en mis consejeros con objeto de llevar todos los asuntos de la forma más conveniente posible para evitar las zancadillas que los enemigos del naturismo, apoyados en una falta de normas legales, nos pudieran poner.
A la vista de que ya se vislumbraban en el horizonte los primeros centros, compusimos entre los tres un "Reglamento interno de un centro naturista", muy general, pero que podía aplicarse, con las debidas adaptaciones, tanto a campings como a urbanizaciones. Por su extraordinario interés lo voy a extractar aquí, poniendo de relieve sólo los artículos referidos al naturismo.
Artículo 1º.- Admisión . Sólo tienen derecho a entrar en el Centro las personas que exhiban a la entrada el carnet de la Asociación Naturista de Andalucía y Murcia al corriente de pago. Asimismo por convenio internacional de reciprocidad, se admiten los extranjeros provistos de carnet F.N.I. al corriente de pago.
Esta norma, exigida por la Autoridad competente, es básica para la subsistencia y correcto funcionamiento del Centro. Se ruega, por lo tanto, a todas las personas que no estén en posesión del carnet se abstengan de entablar discusiones con el vigilante, pues no está autorizado a permitir el paso a persona alguna sin este requisito.
A las personas no provistas de carnet de la Asociación Naturista de Andalucía o de la Federación Naturista Internacional y que vengan presentadas por un socio de número, se les podrá extender en la entrada un carnet de temporada, mediante el pago de la cuota correspondiente, que les habilita a entrar en el Centro durante el plazo de validez del mismo, estando obligados a depositarlo en la oficina control al finalizar su estancia para proceder a su anulación.
(NOTA).- Este último párrafo se aplicaba, al cabo de poco tiempo así: Si se presentaban en recepción clientes que no habían practicado nunca el naturismo y, por lo tanto, sentían reparos hasta conocerlo y, bajo la responsabilidad del Delegado de A.N.A. eran "de confianza" (parejas sobre todo) se les extendía un carnet de día, válido como máximo para tres días. Al cabo de ese tiempo se suponía que ya conocían el naturismo y se asociaban, descontándoseles de la cuota de ingreso las cantidades abonadas en el carnet de día. Este procedimiento funcionó perfectamente más de 10 años.
Artículo 2º.- Estancia. Una vez acreditada la personalidad y depositado el carnet, los socios tienen derecho a permanecer en el Centro y a disfrutar de cuantas instalaciones y servicios estén a su disposición.
Artículo 3º.- Horario. Marca el horario de apertura y cierre de cada centro.
Artículo 4º,- Acampada. De orden interno para cada camping.
Artículo 5º.- Vestimenta. El desnudo integral se considera el estado normal en que se desenvuelven y evolucionan las personas que se encuentran en el interior de los límites del Centro.
Se reconoce el derecho a llevar prendas de vestido , preferentemente deportivas, por diferentes causas: frío, indisposición, contraindicaciones, etc. En todo caso, tanto el uso de trajes de baño, como la exhibición de ropa considerada interior se considera contraria al espíritu naturista que debe imperar en el Centro.
Están exceptuados del cumplimiento de este Artículo los empleados u obreros de A.N.A., del propio Centro o de los concesionarios de servicios, que deberán lucir visible el distintivo que les acredita como tales.
Capítulo X
Artículo 6º.- Higiene. Contiene las normas de higiene en un camping.
Artículo 7º.- Playa. Se advierte a los socios que la playa, como zona marítimo - terrestre, no pertenece al Centro y que, por lo tanto, la Asociación declina toda responsabilidad por lo que pueda acaecer en la misma.
La práctica del naturismo en la playa está únicamente tolerada y el acceso a la misma es libre, por lo que pedimos el máximo respeto para los no naturistas que se encuentren en ella.
NOTA.- Este Artículo, referido, en principio a las playas colindantes con los Centros y a otras expresamente autorizadas, podría aplicarse hoy, teóricamente, a cualquier playa. De la discreción de los naturistas depende su aplicación.
Artículo 8º.- Ruidos. Siendo considerado el silencio como un estado natural y benéfico para la persona humana y un derecho intrínseco e indiscutible de la misma , que tendrá prioridad obre cualquier tipo de sonido.
Artículo 9º.- Animales. Idéntico al que se aplica en la mayoría de los campings.
Artículo 10º.- Foto y cine. Sólo se podrá fotografiar o filmar a las personas directamente afectadas con su previa y manifiesta autorización. La infracción del presente Artículo expone a su autor a la expulsión del Centro y al embargo del carrete o película en cuestión.
La película será inutilizada ante el denunciante y el autor. Si lo estima conveniente, el denunciante podrá entablar acción judicial y reclamar daños y perjuicios.
Queda igualmente prohibida la realización de fotos equívocas, excesivamente íntimas, eróticas o que desvirtúen la apariencia normal de los desnudos. En el caso en que figure el nombre del Centro o de la Asociación en los lugares que sean reproducidas, deberá obtenerse previamente la autorización expresa del Delegado de A.N.A. En el caso de que esta reproducción sea efectuada sin conocimiento de la Asociación, ésta se reserva el derecho de entablar la acción judicial que corresponda, no incurriendo en responsabilidad subsidiaria alguna.
NOTA.- Este Artículo aclara muchas dudas expuestas hace poco tiempo en esta Lista. Pero hay que tener en cuenta que sólo se refiere a los Centros que hayan aceptado el Reglamento (antes era obligatorio) y no a las playas que son libres en todos los aspectos y en las que, como lugares públicos, no hay prohibición alguna de fotografiar a cualquier persona.
Capítulo XI
Artículo 11.- Comportamiento. Todo anuncio, cartel o propaganda quedan totalmente sujetos a la autorización de la Delegación de A.N.A.
No se permiten las discusiones sobre cuestiones políticas, religiosas o raciales, cuando excedan del ámbito familiar y amistoso. Para organizar cualquier manifestación, conferencia, espectáculo artístico o competición deportiva que exija un número considerable de participantes, será necesaria la autorización previa de la Asociación. Las colectas y juegos de dinero están prohibidos. Los usuarios del Centro no pueden divulgar en el exterior el nombre de las personas que lo frecuentan a menos que los interesados les den autorización para ello.
Todo gesto, comentario o actitud considerados insultantes pueden exponer a su autor a ser expulsado del Centro, sin perjuicio de las responsabilidades judiciales a que hubiere lugar.
Cualquier persona en estado de ebriedad o que ocasione un escándalo que perturbe la tranquilidad del centro, será asimismo expulsada.
Todo comercio ambulante está prohibido en el interior del centro.
Está prohibido saltar tapias o cerco del Centro. Todas las personas que pretendan entrar deberán pasar obligatoriamente por el puesto de control de la entrada. Cualquier infracción a este Artículo expone a su autor a ser denunciado ante las autoridades competentes. Se le prohibirá la entrada al Centro y se pedirá, en su caso, su expulsión de la Federación Naturista Internacional.
Artículo 12.- Responsabilidades. Exime de toda responsabilidad a A.N.A. y al Centro en cuanto a accidentes, robos, etc. Responsabiliza a los autores, y, en su caso, a los menores a su cargo de los deterioros ocasionados.
Articulo 13.- Fuegos. Quedan prohibidos excepto en los lugares expresamente habilitados para barbacoas.
Articulo 14,- Seguridad. Subraya la necesidad de seguir las instrucciones de los vigilantes y, a la vez, vigilar a los menores a su cargo.
Articulo 15.- Personal. Todos los empelados del Centro llevarán, a fines de identificación una placa o brazalete con la inscripción A.N.A. o Centro...
Articulo 16.- Sugerencias, quejas y reclamaciones. Todas las sugerencias, quejas y reclamaciones que los socios tengan a bien formular deberán dirigirse por escrito a la Asociación Naturista de Andalucía, Apartado 301, Almería o exponerse personalmente en las oficinas de A.N.A., Príncipe Felipe 11, Urb. Castell del Rey, Almería, teléfonos 950/233287 o 950/254044.
En caso de urgencia, pueden formularse verbalmente al Delegado de A.N.A. o a la Dirección del Centro, pero debiendo, en todo caso, ratificarlas por escrito a la Asociación.
Articulo 17.- Cumplimiento del presente reglamento. El presente Reglamento ha sido confeccionado con el fin de asegurar la tranquilidad de todos los socios e impedir se degrade el espíritu de buena armonía, característico del Movimiento Naturista, entre los usuarios de nuestro Centro. Quien no lo respete, y confiamos en que tal caso jamás se producirá, podrá verse obligado a abandonar el Centro y entregar su carnet de socio, a expensas de la decisión de la Junta Directiva de A.N.A. acerca del expediente que se le incoe.
Capítulo XII
Ya sé que me he extendido tal vez demasiado con el Reglamento, pero en aquella época y en los años posteriores fue el camino para poder crear toda la infraestructura de centros que poseemos actualmente. El reglamento, que fue aprobado por la Junta de Andalucía fue posteriormente adoptado por otras Asociaciones españolas y sirvió también de base para otras Federaciones europeas de nueva creación.
Por ello me detendré un poco en la forma en que se aplicó, sobre todo los artículos más novedosos y difíciles de interpretar.
Es evidente que en cada centro había matices a considerar. No es lo mismo un camping vallado y sin playa (p. ej. "Las Palmeras") que una Urbanización completa (p. ej. "Costa Natura") o un centro donde coexistan ambas modalidades (p. ej "El Portus"). Por ello el Reglamento contiene artículos específicos en el más amplio sentido, pero algunos se dedicaban especialmente a un tipo de centros.
Empezaremos por referirnos al Camping "Las Palmeras", nuestro decano. Estaba situado en la confluencia de las carreteras de Vera a Garrucha, frente a la actual rotonda, y aún se pueden ver sus ruinas y arboledas. Poseía una capacidad para 400 personas, 6 bungalows, piscina, restaurante, supermercado, recepción, etc, y, lo que era más importante, un propietario, Friedrich Gerlach, con todas las características de oficial del Ejército alemán. Me refiero a este punto, pues Gerlach fue el prototipo de persona que aplicaba los reglamentos a rajatabla, y eso lo exigían las autoridades en aquellos tiempos.
Conocí a Gerlach por casualidad en la primavera del 78, no sé si antes o después de la legalización de A.N.A. Le hablé de la posibilidad de transformar su camping en uno naturista y acogió la idea con verdadero entusiasmo, pues en ello veía la posibilidad de imponer una disciplina a sus clientes que con un camping "normal" era imposible, dada la idiosincrasia de sus heterogéneos visitantes.
Gerlach puso manos (y dinero) a la obra y al cabo de muy poco tiempo el camping estaba circundado por una valla de más de tres metros de altura, la recepción tenía barreras y los carteles estaban preparados.
Mientras tanto estudiábamos la forma legal que debía de adoptar el camping, con la indispensable ayuda de D. Rafael Martínez de los Reyes. Nos decidimos por un camping "privado", se hizo la solicitud de cambio de clasificación, y, por fin, en Julio de 1978 se recibió el anhelado oficio del Director General de Empresas y Actividades Turísticas del Ministerio de Comercio y Turismo y que significaba la plasmación del naturismo en España. Aquel verano, en el que también se puso en marcha la playa naturista de Cerrillos, cerca de Roquetas de Mar, merece se le dediquen los próximos capítulos.
Fuente: Autor: Branko Brucknel (Presidente de la Asociación Naturista Andaluza A.N.A.) Febrero/Mayo 2004
Historia del Naturismo en España I
Queridos amigos, tanto me habéis animado,que en primer lugar os agradezco de todo corazón vuestros buenos deseos. Podéis estar seguros de que me habéis subido la moral, lo que me hacía buena falta. Gracias de nuevo.
Como es lógico, en este espacio no cabe ni la documentación, muy sabrosa, ni la amplia correspondencia. de aquellos años. Me ceñiré a mi memoria y a los apuntes que tengo, para no hacerlo pesado. Y lo dividiré en capítulos, de tal forma que a los que no les interese lo puedan saltar fácilmente. Por último, pido perdón por mi posible subjetividad. Lo que escribiré está hecho bajo mi punto de vista y si se deslizan errores o inexactitudes, os ruego que me corrijáis y así vayamos completando una obrita que puede ser jugosa.
Capítulo I
1.- Antecedentes.- En los últimos 60 del siglo pasado (¡cómo pasa el tiempo!) yo era Jefe de Relaciones con los Organismos Internacionales del Ministerio de Agricultura. En esa función tenía que desplazarme con suma frecuencia, una o dos veces al mes, a las reuniones que se celebraban en el Palacio de las Naciones ( ONU) en Ginebra. Cuando las reuniones eran más largas, me iba en mi 600 y atravesaba el Sur de Francia. Y me llamó la atención, cómo no, como buen ibérico, un cartel en la carretera nacional que indicaba " Zone naturiste" y señalaba hacia la playa cercana a un pueblo denominado Agde.
Mi curiosidad, un poco morbosa, me llevó a visitar el lugar. Era una llanura inhóspita, con un pequeño camping y cuatro o cinco bungalows contiguos a una piscinita. La playa, preciosa y casi vacía, limitaba con el emplazamiento. Y ¡oh horror! un grupo de hombres y mujeres totalmente desnudos tomando el sol.
Lleno de pudor me desnudé a una cierta distancia del grupo, me acurruqué y me puse a observar. Se comportaban normalmente y no se echaban los unos sobre los otros ¿ Cómo era posible? Al cabo de 10 minutos, se levantó un señor, se me acercó, me preguntó mi nacionalidad, y en una mezcla de francés y español me dijo:" Aquí no se puede estar solo y triste, Venga con nosotros" Esta breve intervención condicionó toda mi vida naturista. Este debía ser nuestro espíritu.
2.- Cap d'Agde.- Hago aquí una interrupción en el relato para contestar a las preguntas sobre este lugar que fue la meca del naturismo durante décadas, y aun, tal vez, lo siga siendo, pese a los esfuerzos de la Federación Francesa de Naturismo, que lo desprecia.
Coincidieron en el lugar varios factores: Un páramo natural (parecido a lo que es Cerrillos en Almería) ontiguo a una playa maravillosa de arena blanca. Una iniciativa del Gobierno Francés que estaba iniciando la construcción del poblado de Cap d'Agde, un emporio turístico típico y con un gusto refinado. El dragado que dividía la playa del pueblo en dos partes para construir un puerto deportivo y que podía realizar las funciones de barrera natural entre el pueblo propiamente dicho y el resto del páramo y la playa, que quedaban al norte. La disposición de las autoridades de permitir un experimento turístico (El primero había sido Montalivet, en las Landas) para atraer visitantes centroeuropeos. Y la aparición de empresarios que asumían el riesgo con visión del futuro.
Los hermanos Oltra (aún hoy dueños del Camping) fueron los iniciadores. Pero en la planificación entraban urbanizaciones: Port Ambonne, original en su forma circular, idea del arquitecto franco - almeriense Paco López Almansa, el mismo que inició Vera Playa y cuya ex-mujer, Elena, sigue rigiendo (no sé si todavía) el camping Almanzora. El arquitecto francés, Claude Comolet, puso su ingenio en Port Nature, que reconocerán muchos por su similitud con Costa Natura: es el mismo. Y la ciudad naturista se fue desarrollando. Apareció en sus inmediaciones un hotel, el Eva, y dentro, multitud de restaurantes, bares, tiendas, night-clubs, nuevas urbanizaciones, etc. El espíritu naturista puro del principio fue desapareciendo. En vez del carnet internacional de la FFN se paga ahora a la entrada. El ambiente durante el día es absolutamente naturista, así como en la playa, bien acondicionada y de casi 3 km de larga (el agua está fría, generalmente) . No obstante, se ven "piercings", complementos de moda, sobre todo en los restaurantes. Y, según parece, hace algunos años en un lugar de las dunas que corren paralelos a la playa, había reuniones gay, cosa que yo no he visto. La FFN expulsó colectivamente el centro de su seno, conservando exclusivamente el Camping de Oltra, que sigue exigiendo el carnet para la admisión en el mismo. El ambiente de noche no lo conozco, pero supongo que será distinto a lo que se ve de día, sobre todo en los locales nocturnos. Sin embargo, la gran abundancia de niños que pude observar siempre que visité el centro, y lo hago casi todos los años, me hace deducir que el " ambiente dudoso" sólo se circunscribe a determinados puntos. Lo que sí es seguro es que para las vacaciones hay que reservar con bastante tiempo. La saturación en Julio y Agosto está asegurada.
Capítulo II
Queridos amigos,
Ahora, después de haber recibido vuestras misivas, encabezo esta segunda entrega de todo corazón con el "queridos amigos".
No me había dado cuenta, pero me lo habéis recordado y este capítulo será un "off-topic" dirigido a la multitud de jóvenes de nuestra lista por un "carca" que vivió plenamente aquella época. Lo que sí deseo es que no sirva de polémica. Es lógico que sólo pueda describir nuestra situación y la de España en general desde mis vivencias. No pretendo, ni mucho menos, polemizar en política.
En los primeros 70 del siglo pasado, el Caudillo, Generalísimo de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, Jefe Nacional del Movimiento, etc. (¿ Se me ha olvidado algún título?) empeoraba rápidamente en su salud y ello producía reflejos distintos en las distintas capas de la sociedad. Sólo puedo hablar de la clase media, de los jóvenes de entonces (hoy "carcas") que buscábamos en la Europa democrática el ejemplo a seguir para el "después". No puedo comentar los pensamientos de los que buscaban imitar a los regímenes de la Europa "al otro lado del muro", pues no tenía contacto con ellos.
Los de aquí estábamos divididos más o menos en dos bandos: los que consideraban al Régimen como eterno e infalible y los que queríamos que cambiara hacia la libertad lo antes posible. Como es lógico, los primeros tenían toda la fuerza: Las leyes, los Principios Fundamentales, el Ejercito, la Policía (los temidos "grises"), la Guardia Civil, los jueces, los altos cargos de la Administración, la Iglesia (sobre todo el Opus Dei), el Movimiento, etc., etc.
Los segundos, despectivamente tildados de "intelectuales marxistóides", intentábamos viajar al extranjero y traer a España ideas disolventes y malvadas. En ello, gracias a mi cargo en el Ministerio, estaba yo en una situación privilegiada. Ya en 1968 había publicado un libro, "Yugoslavia, autogestión en la economía", en la Editorial Guadiana, dirigida por Ramón Tamames, otro de los niños terribles de la oposición. Ya todos los españolitos habían visto "El último tango" y "Emmanuelle" en viajes organizados a Perpignan y Biarritz, por lo que los que viajábamos a Ginebra o Paris, traíamos literatura política sobre España y nos enterábamos de lo que sucedía en nuestro país. Los libros y revistas corrían luego como pólvora por los despachos ministeriales, pero ¡ay si te pescaban!
La moral textil imperaba en absoluto, aunque, después del paso de Fraga por el Ministerio de Información y Turismo, ya se permitía el bikini en ciertas playas "Estoy seguro de que la mujer española jamás se pondrá tal prenda" sentenció con gran visión del futuro D. Manuel cuando concedió el permiso para aumentar el turismo veraniego. Ello le costó el exilio en la Embajada de Londres.
Y entonces surgimos un grupito, yo entre ellos, que no sólo exigíamos el bikini, sino el "sinkini". No pocos sinsabores me costó esa innovación. Baste decir que en una reunión de la Cooperativa de Viviendas del Ministerio, donde yo había prepagado un piso se propuso mi expulsión por "inmoral" . El ambiente en el Ministerio se me hizo irrespirable, ya que dejaban prácticamente de enviarme a misiones al Extranjero, pues era un peligro evidente. Corría el año 1973 y pedí el traslado a Almería, a donde ya iba con frecuencia, pues era director técnico de una de las primeras Empresas de Invernaderos. Y aquí se engendró el verdadero inicio del Naturismo en la España de la posguerra.
Capítulo III
Ahora que ya os presenté Cap d´Agde y la situación de nuestro país en cuanto a las libertades en los primeros 70, me toca unir ambos conceptos.
Agde fue creciendo, y gracias a su cercanía relativa con la frontera española (unos 200 km) se fue convirtiendo en centro de reunión de los primeros naturistas hispanos. En la carretera desde Perpignan- Narbonne- Beziers fueron apareciendo grandes carteles "Cap d'Agde, Paradise du Naturisme") que nos llenaban de envidia y a muchos de curiosidad.
Yo, como es lógico, no desaprovechaba ocasión de efectuar una breve estancia allí, aunque fueran sólo de unas horas. Y en una de ellas, creo que fue en el verano de 1974 tuve ocasión de conocer al Sr. Frans Mollaert, Presidente de la Federación Naturista Internacional (F.N.I ) que agrupaba a las federaciones de 19 países. Tras larga conversación, me animó a organizar un grupo naturista en España, a la espera de que pronto cambiarían las circunstancias, y me prometió el apoyo de su organización.
No me hice rogar, y en la primera visita posterior al centro, rogué se me permitiera el uso de los altavoces (en aquella época el espacio naturista se reducía al camping y a las construcciones circundantes) y convoqué a todos los naturistas españoles que se encontraran allí a una reunión en la explanada cercana a la playa. Acudieron unas 20 personas, todas muy ilusionadas con la idea de incluir a España en el mundo naturista internacional. Y allí nació la "Federación Española en el Exilio" una de tantas organizaciones que no contaba con el beneplácito del Régimen. Tuve el honor (unido a los inconvenientes, por ser funcionario) de que me eligieran Presidente de ese ente tan peligroso y en Cataluña, lugar más cercano a Cap d'Agde asumió el cometido Oriol Ávila, quien a la sazón editaba una revista " Vivir con Salud", en teoría vegetariana pero en la que deslizaba de vez en cuando artículos referentes al Naturismo. Lamentablemente he perdido el contacto con él, pero si lee estas líneas le expreso mi deseo de que complemente esta historia con la de la formación del grupo catalán, que desconozco.
En aquella época trasladé mi residencia a Almería. Ya habíamos intentado crear anteriormente un grupo naturista en Madrid, más concretamente en una finca cerca de Illescas, que tenia unas casas abandonadas y a la que yo tenía entrada por dirigirla técnicamente, en mi calidad de Ingeniero Agrónomo. La finca era inmensa (más de 300 Ha.) y un grupo de entusiastas limpiamos las cuadras abandonadas y las antiguas habitaciones y creamos "El Girasol" al que acudíamos a tomar el sol, jugar a la pelota y practicar el naturismo. Lamentablemente, la felicidad duró poco, pues un pastor de la finca sospechó del tráfico en los fines de semana, nos espió, y se chivó al dueño (éste me llamó y me dijo que "se había visto gente jugando a la pelota desnudos") y perdimos simultáneamente nuestra sede y yo mi trabajo de asesor.
Capítulo IV
Si había -y aun hay- una zona en el litoral peninsular apto para el naturismo es, sin duda, la Provincia de Almería. No quiero hacer ahora un panegírico de sus cualidades, ya que muchos las conocéis. Pero junto al clima más cálido de España, con menos días nublados (la lluvia apenas la conocemos, 125 mm. anuales en el Cabo de Gata) ofrece zonas costeras de increíble belleza, poco contaminadas y muy diferentes entre sí. Para la práctica del naturismo hay tres especialmente aptas:
1.- Cerrillos, que comprende arenales y una zona protegida, desde Almerimar hasta la Urbanización de Roquetas de Mar, incluido el Cabo Sabinal.
2.- El Parque Natural de Cabo de Gata, con sus montañas, calas recónditas de arena fina y 80 km de costa. Una gozada. La mayor parte totalmente protegida, tanto que ni siquiera hay carreteras de acceso.
3.- El Levante almeriense, desde Macenas hasta el límite con el término de Cuevas del Almanzora (se podría incluir parte de este término) y muy bien conocida ya en el mundo naturista por estar ubicado en el mismo todo el complejo de Vera Playa.
Situémonos en los primeros 70 del siglo pasado. Yo ya había conocido Cap d'Agde y seguía su desarrollo. Había trabado conocimiento con Paco López Almansa, almeriense de origen, auque francés de nacionalidad, arquitecto que había diseñado Port Ambonne (el complejo circular de Agde) y juntos decidimos buscar un lugar idóneo en España para estar preparados para cuando el Régimen aflojara sus imposiciones.
Se dio la circunstancia fortuita que en 1970 se creó una Empresa, denominada PANFRESA, cuyo propietario, norteamericano, me encargó buscara en España un lugar idóneo para la producción de hortalizas extra tempranas, especialmente fresas, tal como se realizaba en Israel. La provincia de Almería, donde empezaron a surgir los primeros invernaderos, me pareció la más apropiada, la recomendé, se compraron los terrenos, se construyeron invernaderos e introdujimos, los primeros en España, el riego por goteo.
Como Director de la Empresa, me desplazaba a Almería siempre que podía, y, naturalmente, aproveché la ocasión de descubrir y señalizar los lugares que me parecieron más oportunos para el naturismo. Se creó un grupo de amigos, naturistas, y los domingos salíamos en caravana desde el Café Colón (ya no existe, hoy se llama Gladys), en dirección a San José y desde allí a una maravillosa cala, el Borronal, donde practicábamos el naturismo en toda la libertad... que la inesperada llegada de las parejas de Guardia Civil nos permitía. Logramos amaestrar a un pastor alemán de mi propiedad para que desde las dunas vigilara el espacio y avisara de la aparición de los tricornios. Fue la verdadera época heroica, pues nuestra afición podía costarte un día en comisaría y la correspondiente multa.
En octubre de 1973 conseguí mi traslado oficial a Almería y adquirí en subasta dos chalets en una urbanización cercana a la ciudad y medio abandonada. En uno instalé mi vivienda y al otro lo rodee de amplia valla y lo reconstruí (pues era una ruina, por eso aun hoy lo llamamos "La Ruina"). Instalé en él una oficinita y puse manos a la obra para dotarla de una piscina donde se pudiera practicar el naturismo.
El grupo de naturistas fue creciendo y el ambiente se volvía más tolerante y comprensivo. Ya teníamos lugar donde reunirnos, y las excursiones al Cabo de Gata menudearon. Simultáneamente Paco López comenzó las negociaciones para adquirir terrenos en Vera con la vista puesta en la futura ciudad naturista.
Falleció Franco, cambió el Gobierno y llegaron los años cruciales para el naturismo en nuestro país.
Capítulo V
El 6 de Diciembre de 1976 se aprobó la Constitución (lo digo solo para recordar la fecha y mostrar cómo la estábamos esperando) y el 8 de Febrero de 1977 nos reunimos en Almería, en el flamante local social 40 personas, todos entusiasmados con la idea, y constituimos la "Asociación Naturista de Andalucía" (A.N.A.). Los estatutos, que se aprobaron, fueron redactados por Francisco Soler, abogado y Vicepresidente de las Cortes, además de amigo personal de Adolfo Suárez. Paco Soler veía en el naturismo una forma más de impulsar el turismo en España, sobre todo en el Sur y Este de la Península, y en su legalización puso todo su empeño e influencia. Aceptó el cargo de Vicepresidente de A.N.A. (a mí me eligieron Presidente) con la condición de dimitir cuando hubiera logrado su tarea, cosa que realizó en un año. El primer tesorero fue Luis Fontanet, Ingeniero industrial afincado en Almería, Secretaria Matilde López y vocales Manuel Abad , Enrique Pérez y René Seleme.
Muy pocos días después de esta Asamblea tuvimos la muy grata visita de Oriol Ávila, Presidente electo del Club Català de Naturisme, en formación, al igual que A.N.A., acompañado de algunos miembros de su Junta. Firmamos un Acta solemne de hermandad entre ambas asociaciones y Oriol adoptó los mismos estatutos que había redactado Soler para A.N.A. A consecuencia de ello Paco Soler se encargó de simultanear la presentación de ambos ante los órganos competentes, o sea el Ministerio de Gobernación.
Si Oriol Ávila o Jacint Ribas, de ADDAN leen estas líneas, podrían completar esta historia con la de los primeros tiempos del CCN que yo desconozco, por lo que les quedaría muy agradecido pues podríamos presentar una panorámica más completa del naturismo de aquella ya lejana época.
El verano del 77 fue aprovechado para dar a conocer A.N.A. a través de los medios de comunicación. A pesar de no estar aun legalizados, el interés público aumentó enormemente. No teníamos aún playa autorizada, pero el Borronal ya se estaba convirtiendo en nuestro bastión y la Guardia Civil hacía la vista gorda. Por otro lado inauguramos la piscina de la Sede Social (que yo había cedido para su usufructo a la Asociación) y allí nos reuníamos un numeroso grupo casi todos los días. Y todo ello a la espera de la anhelada Orden Ministerial.
Capítulo VI
El año 1978 fue el gran hito del naturismo en España. Como ya hemos indicado, el 11 de marzo de 1977 Francisco Soler presentó en el Ministerio de Gobernación, la solicitud de reconocimiento legal de A.N.A. y del C.C.N. Nada menos que un año tardó el Ministerio, y eso que se presionó todo lo posible y se contestaron varias peticiones de complemento y variación de estatutos, en adoptar la resolución correspondiente, que vio la luz el 23 de Marzo de 1978.
Por su fundamental importancia en el desarrollo del naturismo en España creo que debemos extractar aquí, aunque resulte un poco largo, los párrafos principales de esta Resolución, que condicionó, y aun condiciona, a falta de otra nueva, nuestra subsistencia.
"Con fecha 23 de marzo de 1978 se ha dictado por este Ministerio la siguiente resolución:
Visto el expediente sobre reconocimiento de la ASOCIACIÓN NATURISTA ANDALUZA, de Almería
RESULTANDO que según el Artículo 2º de los Estatutos, sus fines son textualmente los siguientes:
"La promoción de un sistema de vida eminentemente recreativo, cultural y formativo, desarrollando las cualidades humanas para que en contacto con la naturaleza y recogiendo de ella los beneficios de la misma bajo un prisma exclusivamente comunitario, apolítico y sin discriminación religiosa, entre personas de ambos sexos, para lo cual se fijan las siguientes actividades:a) Información por medios de difusión de la doctrina naturista.b) Creación de una publicación propia, editada por medios directos, donde se recopile la información adecuada a los fines propuestos.c) Promoción de congresos en distintas localidades españolas. d) Creación de premios literarios sobre temas monográficos sobre el desarrollo de la higiene , educación familiar , etc.e) Servicio, información entre sus asociados".
RESULTANDO Que el art. 3º de los Estatutos, al señalar el domicilio social dice que éste "radicará provisionalmente en Almería, Castell del Rey nº 112", añadiéndose lo que se transcribe textualmente:
" No pudiendo ceder el mismo para la celebración de reuniones que no sean entre sus asociados, ni para fines diferentes de los concretados en estos Estatutos, no autorizándose la entrada en este local social a los no asociados si no van acompañados de un socio, excepto los días y casos que la Junta Directiva lo acordara.
(Continúa en la página siguiente)
Fuente: Autor: Branko Brucknel (Presidente de la Asociación Naturista Andaluza A.N.A.) Febrero/Mayo 2004
Boda Naturista
El domingo día 2 de Mayo de 2004, durante las jornadas del IV Encuentro Naturista de Cantabria (Organizadas por la Asociación Naturista de Cantabria) se celebró una original "Boda Naturista", lógicamente sin valor legal aunque si con un gran significado y calor humano; el texto de la ceremonia por su belleza y calidad, se publica en este documento de forma íntegra.
Presentación
Buenos días a todos, y bienvenidos a la unión de estos dos amigos. Hola Armand, hola Silvia. Desde el momento en que me comunicasteis la decisión de celebrar vuestra unión con nosotros, comencé a pensar, que podía decir sobre vosotros a los presentes. Y en realidad, es muy sencillo, tan sencillo como vosotros mismos. Armand es un hombre inquieto, curioso, un poco locuelo y con ganas de estar en todos los sitios, como el propio viento.Por otro lado, Silvia, es más tranquila, más realista, más sosegada, como la propia tierra.Viento alimentando a la tierra y tierra calmando al viento. Son como el sol y la luna, como el día y la noche, como la tierra y el mar. Tan distintos y necesitándose mutuamente para vivir.Y eso lo hemos podido comprobar, a través de todos estos años, en que os hemos conocido. Si de algo estoy seguro, es que sois dos personas que os hacéis querer, habéis calado en el corazón de muchos de nosotros desde el primer día, y seguramente, aquellos que os han conocido, ahora, ya tienen un buen recuerdo vuestro. Desde aquel primer encuentro, al que vosotros acudisteis, os sentisteis tan unidos a nosotros, como nosotros a vosotros, y eso se ha visto a través de estos años. Todo el cariño que habéis desprendido hacia ANC, y hacia los nudistas que han entrado en vuestras vidas. Hoy estamos en otro encuentro, en otro momento feliz para ANC y el naturismo. Pero desde luego, que este, quedará grabado en el corazón, pensamiento y recuerdo de todos nosotros. Yo personalmente, me siento orgullos de oficiar esta unión, como nudista y amigo vuestro.Me siento honrado, y aún no puedo creer, que sea quien os esté dispensando estas palabras. Sólo me queda deciros, que os deseo, os deseamos, lo mejor en la vida que vais a continuar desde este momento, y que todos vuestros sueños se cumplan, y que nosotros, participemos de algunos de ellos.
Acto civil y artículos
Fundamentalmente, el acto civil, consta de dos partes: La primera, es la lectura de los artículos del Código Civil referentes a los derechos y obligaciones de los contrayentes, la segunda, el consentimiento mutuo que se darán los novios ante mí, y ante los testigos calificados para este acto.
Los artículos del Código Civil dicen así: Art. 66. El marido y la mujer son iguales en derechos y obligaciones. Art. 67. El marido y la mujer han de respetarse mutuamente y actuar en interés de la familia. Art. 68. Los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardándose fidelidad y socorrerse mutuamente.
Amigos:
Como veis, estos artículos del Código Civil que acabamos de anunciar, reflejan unos principios básicos del Derecho Natural. Si por humanismo nadie es extraño a las personas de su entorno, tanto por razones de vecindad como de ciudadanía, mucho menos, unas personas como vosotros, que os sentís atraídas para amaros y formar un proyecto de vida común. Lo que parece tan sencillo, la igualdad y el respeto mutuo, a menudo a lo largo de la historia, ha sido incomprendido y ha dado lugar, particularmente en los últimos siglos, a la proclamación de los “Derechos Humanos”, de los “Derechos de la Mujer” de los “Derechos del Niño”, etc. Es por eso, que yo os invito hoy, a que prestéis, atención en el significado de estos términos: Derechos y Obligaciones.
Ceremonia
(Dama de honor 1) Yo os presento al Fuego, como símbolo del calor que nos hace disfrutar de nuestro estado de ser nudistas y de la pasión que os tenéis entre vosotros.
(Caballero de honor 1) Yo os presento a la Tierra, como símbolo de las riquezas, para que nada os falte en vuestra vida futura.
(Dama de honor 2) Yo os presento al Aire, como símbolo de la vida, que hace latir y existir nuestro cuerpo.
(Caballero de honor 2) Yo os presento Agua, como símbolo de energía viva, que limpia, y sacia nuestro ser.
(El oficiante mirando a los elementos que están sobre la mesa) Solicitemos a los elementos, padres de nuestra existencia, que hoy estén entre nosotros:A la madre tierra, que nos da sus frutos, al viento, que alimenta nuestro ser, al fuego, que calienta nuestros cuerpos y al agua que sacia nuestra sed. A ellos y al creador, que junto a todos vosotros, nos sintamos felices por esta pareja, Armand y Silvia, que hoy han querido celebrar, la unión de su amor, con todos nosotros.
(El oficiante dirigiéndose a Armand y entregándole la corona de flores) Armand, repite conmigo: Yo Armand, te impongo a ti Silvia esta corona, como símbolo de la naturaleza viva, como bienhechora de todos los dones de nuestro cuerpo y alma y que con ella sientas el amor que te profeso.
(El oficiante dirigiéndose a Silvia y entregándole la corona de flores) Silvia, repite conmigo: Yo Silvia, te impongo a ti Armand esta corona, como símbolo de la naturaleza viva, como bienhechora de todos los dones de nuestro cuerpo y alma y que con ella sientas el amor que te profeso.
(El oficiante dirigiéndose a los asistentes y tomando los anillos en la mano) Si bien, la naturaleza es la gran riqueza para todo nuestro ser, es también conocido, que existen otros símbolos en la unión. Estos, son los anillos. Ellos han estado en el centro de los elementos de esta mesa y han sido bendecidos por el agua, la tierra, el aire y el fuego.
(El oficiante coge el anillo y se lo entrega a Armand) Armand, repite conmigo: Yo Armand con este anillo, deseo unirme a ti, Silvia, para siempre y que juntos compartamos todos los dones que la vida nos tenga reservados.
(El oficiante coge el anillo y se lo entrega a Silvia) Silvia, repite conmigo: Yo Silvia con este anillo, deseo unirme a ti, Armand, para siempre y que juntos compartamos todos los dones que la vida nos tenga reservados.
Que la madre naturaleza y el creador de ella, que nos han acompañado durante este acto, bendiga vuestra unión, y que el amor que os tenéis, nunca sea alterado por nada, ni nadie.
Que los vientos soplen a vuestro favor, que la tierra nunca os desampare, que el fuego avive la pasión que os envuelve y que el agua, os purifique de todo mal.
Que este acto, voluntario que vosotros habéis realizado, sea recordado, en los momentos difíciles y que el amor vuelva a aflorar en esos instantes.
En mi deseo, sólo queda deciros, que vuestra sonrisa sea eterna, al igual que vuestro amor.
(Se ofrece a los novios, que hablen a los reunidos allí)
Fuente: Autor: Javier Sedano (Presidente de la Asociación Naturista de Cantabria) Mayo 2004
Mi camino hacia el Nudismo
No sé si llegaste a conocer a la familia Cebolleta: una familia, con loro y todo, que ocupaba una página del Pulgarcito. En esa familia había un abuelo (con su cachaba y una pierna vendada a causa de la gota) que se pasaba el día intentando endilgar a cuantos se cruzaban en su camino las "batallitas" de su juventud. Todos le huían, para evitar la paliza; pero él (erre que erre) seguía con sus relatos...
Lo comento porque hoy me ha dado por poner por escrito algunos de mis recuerdos. O de mis "batallitas". No quisiera parecerme al abuelo Cebolleta en lo de pegar la paliza a quienes me lean; aunque nunca se sabe. Bueno, pues si fuera así, trata de disculparme y haz la vista gorda.
¡Ah! Y quisiera dejar muy claro (por si las moscas) que éste ha sido mi itinerario personal. Estoy convencido de que no es el único, ni siquiera el mejor de los posibles. Sencillamente, ha sido el mío, y lo cuento como lo he vivido.
Tengo 60 años. Sí, ya sé que todavía soy joven: me lo acaba de decir mi médico [;-P]. Pero cuando era joven de verdad (porque lo fui) en el mundo se estaba cociendo (en España un poco menos) toda aquella movida que cristalizó en lo que algunos llamaron "mayo del 68". Quizá te suene. ¡Fue tan hermoso y tan utópico...! Era el tiempo en que el movimiento hippie emergía con fuerza y con pureza, y nadie podía sospechar que, con el tiempo, pudiera convertirse en una moda más y en un producto de consumo. Era el tiempo de los primeros biquinis, de Mary Quant y su minifalda, de los guateques y del fenómeno Beatles. Era el tiempo de nuestros primeros cantautores; y más de uno tuvo que grabar sus discos (en catalán... y en castellano) fuera de nuestras fronteras. Era el tiempo en que los "Estudio 1" nos llevaban a casa, cada semana, un teatro generalmente de vanguardia y muy bien interpretado; y junto a eso, el tiempo del teatro leído y de algunas compañías experimentales (nacidas casi siempre en entornos universitarios) que investigaron nuevas formas expresivas y se atrevieron a representar a los nuevos autores. Era el tiempo de los cineclubes, y luego, de las primeras "salas de arte y ensayo" que nos permitieron ver (en grupos reducidos y en versión original subtitulada) películas que, si no, nunca hubiéramos conocido. Era el tiempo del op-art y del pop-art...
Yo vivía (y sigo viviendo) en una pequeña capital de provincias. No tan provinciana como la retrató Bardem en aquel aguafuerte que tituló "Calle mayor"; pero sí, bastante provinciana. Aun así, al evocar aquella época, me vienen al recuerdo unos cuantos descubrimientos que me marcaron. Uno de ellos fue la revista "Índice de Artes y Letras": "Índice" a secas para los amigos. Cada mes nos traía puntualmente no sólo las últimas y más novedosas líneas de pensamiento, sino también las corrientes culturales y artísticas que pegaban fuerte en aquellos momentos. Por ella tuve noticia de un joven dramaturgo (un tal Fernando Arrabal) que, al frente del "movimiento pánico", escandalizaba París con sus happening; o supe que existía la "música zaj", que nunca llegué a oír ni a contemplar, pero de la que sabía un montón...
Otro de mis descubrimientos fue el teatro. A mi ciudad apenas llegaban compañías teatrales: unas cuantas de revista, alguna de zarzuela, una o dos de comedia... y apenas nada más. Nos quedaba el "teatro leído" (además de alguna aventura representada entre los amigos) y eso me abrió el apetito. He perdido la cuenta de las obras de teatro que leí en aquellos años: desde tragedias de Sófocles hasta el teatro más de vanguardia, sin olvidar a nuestros clásicos. Con la ventaja añadida de que, como casi todo solía ser leído, podía imaginarme la iluminación, la escenografía y el vestuario (o el des-vestuario) como me apeteciera en cada caso, sin cortapisas ni censuras, y caracterizar a los personajes a mi gusto. ¡Anda, que no soñé yo en aquellos años!
¿Qué tiene que ver todo esto con el nudismo? Pues me temo que prácticamente nada con el nudismo en general; pero bastante con mi camino hacia él. Ese maremagnum filosófico, cultural, estético y existencial que me rodeaba (y del que yo también formaba parte) nunca me dejó indiferente. Me contagié; y aunque suene pedante, empezó a interesarme (cada vez con más fuerza) la posibilidad de llegar lo más al fondo posible de cuanto se cruzaba en mi camino. Y para eso había que empezar despojándolo, hasta donde fuera posible, de todos los añadidos (el ropaje, el disfraz, el maquillaje...) que ocultaban su verdad última y más íntima: desnudarlo de todo aquello que, inevitablemente, termina convirtiéndose en muralla que nos impide llegar hasta lo más auténtico y verdadero de las personas y las cosas.
Evidentemente, lo primero que me encontraba siempre, lo que más cerca tenía y lo que más me interesaba desnudar... era yo mismo. Empecé a prescindir de la ropa en la intimidad de mi habitación. Era parte de la ética y la estética del momento; pero también (y sobre todo) era como la expresión y el compromiso de aquella mi búsqueda existencial de la verdad (mi verdad) última y desnuda, sin que me dolieran prendas.
Quizá me he puesto demasiado serio y hasta un poco trascendente. Sé que el nudismo tiene otra faceta mucho más agradable, lúdica y hasta sensual. Yo también disfruté (y sigo disfrutando) con el tibio calor del sol cuando cae sobre mi piel (mucho más agradable en primavera y en otoño que en verano, cuando parece plomo derretido). Y disfruté (y sigo disfrutando) con las múltiples caricias del viento: la suave ternura de la brisa, la fuerza de los vientos recios que me erizan el vello... (Por cierto: no sé por qué, me gusta más el contacto del viento que el del sol, y he comprobado que el primero deja la piel mucho más suave y hasta más curtida que el segundo). Y la maravilla de meterme en el agua y comprobar que el cambio de "medio" me convierte casi en una persona nueva: mi reacción cinética es completamente diferente, y puedo hacer cosas que serían imposibles fuera del agua... Y sobre todo, he disfrutado la sorprendente experiencia de sentirme libre, sin nada que me ate ni me oprima. Al menos en lo más físico y externo; porque sentirme completamente libre, y serlo, es ya otra aventura y otra historia.
A veces, en los medios nudistas, denostamos los planteamientos creyentes y, sobre todo, los cristianos. Puedo contar (insisto en que es mi camino personal; el de otros puede ser muy distinto y aun contrario) que la lectura de los místicos cristianos me empujó a avanzar todavía más en mi camino hacia el nudismo. Ellos hablaban (y a veces lo practicaban, incluso en el sentido más literal de la palabra) de presentarse desnudos ante Dios, aceptando su propia realidad tal como es, sin ocultar absolutamente nada al que nos ve y nos conoce como somos, incluso por dentro, y sin ocultárnosla tampoco a nosotros mismos. Tampoco querían defenderse de la acción de Dios; es mucho mejor que la Luz y el calor penetren hasta lo más hondo. (Es curioso que en casi todas las religiones, también en la cristiana, hay una curiosa analogía entre el sol y Dios).
No ha sido el único apoyo externo que he ido recibiendo. También me han ayudado (y no poco) una serie de cursos y cursillos en los que he participado. Una veces por cuestiones relacionadas con el trabajo que estaba haciendo, otras por pura afición, picoteé aquí y allá en una serie de campos... digamos que divertidos. La expresión corporal, por ejemplo. Recuerdo un día que (al margen de los vivenciales, la creatividad, el reconocimiento del propio cuerpo, las improvisaciones y todas esas zarandajas) el que dirigía aquel taller nos invitó a hacer una especie de "quema de brujas". Se trataba de arrojar a una hoguera imaginaria (verbalizando lo que hacíamos y por qué lo hacíamos) todas las partes de nuestro cuerpo que nos molestaran o que, simplemente, no nos gustaran. Cuando al fin nos quedamos casi sin cuerpo (todo nos molestaba y nos disgustaba) él sonrió y nos dijo: "Y ahora que no tenéis manos, ni pies, ni estómago, ni barriga... ¿Cómo os vais a mover? ¿Y cómo vais a relacionaros con los demás?
¿Cómo os vais a expresar? ¿Y cómo vais a trabajar para que las cosas sean cada día un poco mejores?..." Aquella tarde entendí que aunque no tenga un "cuerpo 10" (incluso aunque ande por el aprobadillo raspado) éste es el único cuerpo que tengo; y, o aprendo a aceptarlo tal como es y a aprovecharlo del mejor modo posible, o me habré vuelto completamente inútil.
Pero para vivir en armonía con mi propio cuerpo, y con el de los demás, todavía me ayudaron más algunas experiencias de psicomotricidad. Durante tres veranos consecutivos estuve yendo a Barcelona, durante una semana, para participar en unos cursos que dirigía Marcel Pla. Fueron muchos descubrimientos (y muy intensos) sobre mi propio cuerpo como vehículo de expresión y relación con los demás. Para entenderlos hay que vivirlos, y me siento incapaz de traducirlos a palabras. Pero podría contar algunas anécdotas.
Aquella mañana, por ejemplo, que dedicamos a jugar con máscaras y telas, disfrazándonos y aparentando ser lo que no éramos. La terminamos en un foro muy animado sobre "mi máscara y las máscaras de los demás", "yo y mi máscara", "yo y las máscaras de los demás", "yo y los demás, más allá de las máscaras"... En realidad, tomando pie del juego, de lo que estuvimos hablando, sobre todo y casi en exclusiva, fue de nuestra vida "enmascarada". O aquel otro día en que Marcel cortó en seco un ejercicio (no sé lo que habría visto) para apuntar: "Cuando alguien reduce el cuerpo sólo (y subrayó el sólo) a la sexualidad, está recortando enormemente la riqueza y las posibilidades de comunicación que tiene ese cuerpo".
El clima de normalidad que conseguimos fue tal, que, aunque los vestuarios estaban separados por sexos (corría la primera mitad de los años 70 y algún año el cursillo fue en la piscina y el polideportivo de los Escolapios de Sarriá) en cuanto llegaba el segundo o tercer día nadie se preocupaba de cerrar las puertas de los vestuarios. Incluso, con cierta frecuencia y con la mayor naturalidad, los vestuarios se convertían en mixtos. Solíamos trabajar descalzos pero no desnudos, aunque sí bastante ligeros de ropa: la primera consigna era eliminar todo lo que pudiera atar, oprimir, encorsetar, dificultar el contacto... Y lo que solía ocurrir es que, al acabar el cursillo, necesitábamos más de una semana (y lo escribo en plural porque nos pasaba a todos) para tolerar el calzado y los vestidos más o menos convencionales. ¿Solución? Usarlos lo menos posible, usar los menos posibles... y cuando fuera estrictamente necesario.
Otra experiencia (y será la última por ahora, para no cansar) que me hizo pensar mucho (y que pienso que me enriqueció bastante) fue un curso de dinámica de grupo que se podría titular "grupo de entrenamiento para el trabajo grupal". Me resultó una experiencia bastante dura, pero muy interesante. Consistía en reunirse un grupo de 10 ó 12 personas, que no nos conocíamos previamente, junto con un monitor, durante 5 días, a razón de 3 sesiones diarias de 2 horas cada una. A lo largo del día había otras reuniones en las que nos juntábamos con otros grupos que vivían simultáneamente una experiencia parecida. En esas sesiones conjuntas hacíamos actividades diversas y técnicas de dinámica de grupo, que resultaban entretenidas y muy llevaderas. Pero el plato fuerte, y para lo que habíamos ido, eran esas sesiones de "grupo vacío"; y las llamaban así porque el grupo no era para hacer cosas, ni para discutir temas, sino para expresar lo que estábamos sintiendo y ver a dónde éramos capaces de llegar en nuestras relaciones interpersonales y como grupo. En cuanto alguien proponía alguna "actividad" que pudiera entretenernos o distraernos, el monitor (que ni nos saludaba cuando nos lo cruzábamos por los pasillos, que nunca participaba en nuestros diálogos, que sólo intervenía para desenmascarar las trampas que pudiéramos hacer, aunque fuera inconscientemente... es decir, que nos puteaba y nos despellejaba vivos, sin dejarnos pasar ni una, como buena "autoridad dictatorial", que era el papel que le tocaba jugar) cortaba aquello y nos devolvía a la cruda realidad: "Os recuerdo que el grupo avanzará en la medida en que vosotros lo hagáis avanzar; y lo que hace avanzar al grupo es que expreséis lo que estáis sintiendo aquí y ahora".
El primer día fue horrible: silencios interminables, sudores, mucha tensión, dolores de espalda y bastante malestar... Luego fueron apareciendo (el bisturí del animador las diseccionaba de maravilla y las dejaba en carne viva) nuestras ansias de poder, con reacciones incluso violentas y con buenas dosis de mala leche para hacernos con él; nuestra vocación (curioso que la tuvimos todos, cada uno a su manera y usando sus propias artimañas) de convertirnos en salvadores del grupo; nuestros deseos confesados, y algunos otros más o menos inconfesables; y sobre todo, los miedos. Nunca había pensado que tenía (que teníamos) tantos miedos, tan profundos y tan paralizantes.
Pasados 2 ó 3 días, en la medida que fuimos capaces de quitarnos las máscaras en ese baile de disfraces que era nuestro grupo (y que es la vida), se despertaron en cada uno de nosotros unos maravillosos sentimientos de aceptación de mí mismo y de los demás, reconociendo los fallos y las limitaciones de cada uno, incluso diciéndonoslos a la cara, pero aceptándonos tal y como éramos. Así surgió la conciencia de que habíamos dejado de ser individuos aislados, más o menos organizados en forma de pirámide, para ser y vivir como grupo. Y a partir de ese momento entramos (como grupo) en una especie de "luna de miel" maravillosa... De verdad: si es maravilloso el bienestar de un cuerpo desnudo, todavía es más maravilloso desnudarse por dentro y llegar a encontrarse con uno mismo y con los demás "a pelo", sin enmascarar la verdad, pero con los sentimientos a flor de piel, en paz y en armonía. ¿O a todo eso habrá que llamarlo "pasteleo"? Porque es verdad que uno de los grupos que vivió la experiencia a la vez que el mío, lo celebró con pasteles. ;)
No es extraño que, con toda esa serie de ayudas y empujones, lo que había empezado en la intimidad de mi habitación necesitara salir a campos mucho más abiertos. Empecé buscando sitios apartados y discretos. No; no era por vergüenza, ni por pudor... Quizá, sí, por un poco de inseguridad; pero no tanto porque yo no asumiera mi desnudo en público, cuanto por las repercusiones sociales que eso podía tener. Recuerdo que todo esto ocurría a mediados de los 70, un poco antes de que España entrara en esto que llamamos democracia, cuando el nudismo todavía estaba prohibidísimo. Si escribían algo en tu ficha (y escribían muchas cosas y sobre bastantes temas) luego no había forma de limpiarla. Además, el nudismo lo practicaba yo solo y no tenía nadie que me arropara. Y no deja de ser curioso (y hasta contradictorio) que para estar sin ropa necesitemos alguien (persona o grupo) que "nos arrope".
Esa situación de semi-clandestinidad no se prolongó demasiado. Afortunadamente. Y diría que lo que más me ayudó fue encontrarme con gente que se desnudaba y actuaba con toda naturalidad. Coincidió con mi descubrimiento de Menorca, que en aquellos años se convirtió en refugio de la progresía culta y audiovisual de España (y no lo digo por mí, evidentemente). La fama la llevaba Ibiza; pero a mí me ayudó más "la isla blanca y azul" y su flema y su humor ingleses. Porque el turismo (así como muchas de las costumbres y estilos de vida en la isla) era fundamentalmente anglosajón, nada masificado y hasta diría que selecto: no sé si económicamente, pero sí en categoría humana. Ahora, cuando el turismo y las costumbres se han globalizado (y sobre todo latinizado) creo que la calidad de relación y aun de vida se ha empobrecido bastante en "Sa Roqueta". Recuerdo muchas anécdotas simpáticas. Uno de los días había ido a un lugar rocoso y apartado para desnudarme, tomar el sol y darme un baño. De pronto, por una senda que no había visto, apareció un muchacho. Parecía que venía de trabajar en el campo o en la granja de algún lloc cercano. Me saludó al pasar, se desnudó, se metió en el agua, nadó un rato (los menorquines nunca hablan de ir a la playa, ni de bañarse; ellos van "a nadar") salió, esperó un poco hasta que se secó someramente, volvió a vestirse y se marchó por donde había venido. Evidentemente, el traje de baño (que nunca termina de secarse) hubiera sido un serio obstáculo para aquel baño relajador y reconfortante antes de comer.
La otra anécdota que voy contar me ocurrió en una playa casi virgen, en la que sólo había una caseta de madera desde la que, a modo de chiringuito, una pareja joven atendía una docena de hamacas (no habría muchas más) esparcidas por la playa y servía algún refresco "del tiempo" (cuando llegue después de comer, hacía horas que se había derretido el poco hielo del caldero en que los guardaban) así como café de puchero. Era media tarde y, acercándose la hora del té, la playa empezaba a quedarse desierta. Mientras su compañero recogía las hamacas, la mujer se quitó el pareo que llevaba y, desnuda, se tumbó sobre la arena a tomar el sol, como si tal cosa. Recuerdo que alguien se acercó a pedir una bebida. Ella se levantó, entró en la caseta, sirvió lo que le habían pedido y volvió a tumbarse en la arena.
Lo más divertido de esta anécdota es que, a la entrada de la playa donde ocurría, había un gran cartel, nada artístico pero muy visible: una chapa de hierro de casi un metro de altura, que había estado pintada de blanco pero a la que el óxido había añadido unos añejos tonos ocre. Un texto en letras que fueron negras, escrito en castellano (los habitantes de la isla hablaban en menorquín y la mayor parte de los turistas en inglés; apenas casi nadie usaba el castellano) informaba que el nudismo estaba totalmente prohibido en las playas de la isla y recordaba la obligación de denunciar ante las autoridades a quienes lo practicaran.
Escenas como ésa (gente desnuda muy cerca de los carteles que lo prohibían; a veces a menos de 10 metros) las he visto varias veces y en playas diversas. La lástima es que no tengo ninguna fotografía: ni de los carteles (abundaban bastante), ni de la gente desnuda junto a ellos. Y ambas cosas las estuve viendo durante unos cuantos veranos.
Pronto descubrí que no necesitaba llevarme a nadie que me sirviera de apoyo, porque el mejor apoyo lo encontraba entre los mismos usuarios de la playa, muchos de ellos nudistas como yo. Sólo tenía un pequeño problema, por el que me temo que hemos pasado casi todos: no me decidía a ser el primero en desnudarme. Por lo general, llegaba a la playa y oteaba lo que había. ¿Qué había alguien sin ropa? Me desnudaba, y tan ricamente. ¿Qué todavía no había nadie desnudo? Esperaba pacientemente (y por lo general vestido: nada de ambigüedades o de medias tintas) a que otra persona se desnudara, y yo le seguía inmediatamente; pero dar yo el primer paso... Hasta que un día me descubrí siendo uno de los que se desnudaban con toda naturalidad y sin mirar si había más gente desnuda o no.
Uno de mis primeros recuerdos en ese sentido está vinculado a Cales Coves. Había ido a una gasolinera a llenar el depósito del ciclomotor que usaba para moverme por la isla, cuando se me acercó una chica (también con ciclomotor) preguntando por dónde se iba a Cales Coves. Por entonces, Cales Coves era una especie de paraíso hippie, con un agua de mar muy limpia a la que sólo se podía llegar deslizándose por la roca, unos habitantes muy entrañables que vivían en alguna de las numerosas cuevas funerarias prehistóricas que salpican los lados de la cala, huellas de un pasado también notable en la época de fenicios y romanos, un par de barcas que se dedicaban a la captura de la langosta y de algún otro pescado si se terciaba, un manantial de agua dulce en la misma orilla del mar... y mayoritariamente nudista. Hoy en día se ha deteriorado mucho: el camino está intransitable, la cala suele estar llena de barcos que fondean en ella, el agua está grasienta, sucia y maloliente, hay bastante ruido, los habitantes se han vuelto cada vez más marginales y hace un par de años que el ayuntamiento optó por poner rejas a todas y cada una de las cuevas.
No era fácil indicar cómo se llegaba a esa cala... ni a ninguna otra de las más o menos vírgenes. Cuando pregunté por qué no ponían indicadores para poder localizarlas, un menorquín me comentó con guasa (pero creo que también siendo muy consciente de lo que decía) que ellos no los necesitaban, porque ya sabían dónde estaba cada cala y cada playa; y en cuanto a los demás... mejor que no las frecuentáramos para que no se las llenáramos de gente, ni de suciedad. Yo había pensaba ir a otro lugar; pero el que me proponía tampoco estaba mal. Así que cambié de planes sobre la marcha (eso también es típicamente menorquín) y me ofrecí a guiarla.
Cuando dejamos los ciclomotores, ella se quedó en biquini, mientras yo seguía con mi camiseta y mi pantalón vaquero. Ya había probado en mis carnes (y más de una vez) la agudeza de las rocas y con qué limpieza cortan la piel y lo que pillan debajo. "Así vas a desentonar", me dijo. Y yo le respondí que no se preocupara: que cuando llegáramos al agua, no desentonaría en absoluto. Y así fue: ella siguió con su biquini (al cabo de media hora o poco más, sin decirle nada, se decidió a quitárselo, y diría que fue su primer baño en libertad) pero yo, aunque no la conocía de nada, desde el primer momento, con toda naturalidad, me desnudé completamente y me sentí la mar de relajado.
Creo que las playas mixtas (que allí son prácticamente todas; los menorquines presumen de tener más de 120 lugares, entre calas y playas, aptos para acercarse al mar, y sólo los más urbanizados y masificados se pueden considerar fundamentalmente textiles) es una de las cosas que más me han ayudado a ver el nudismo con toda naturalidad. Cuántas veces, desnudo, he estado hablando amistosa y relajadamente con gente que iba más o menos vestida. Ni nos hemos insultado, ni nos hemos mordido, ni nos hemos considerado sospechosos de nada... Éramos personas hablando, y punto. Lo de que fuéramos rubios, morenos o como una bola de billar, españoles o de otro país, catalanes, valencianos, andaluces, castellanos, gallegos, euskaldunes o isleños, nudistas o textiles... eran anécdotas puramente accidentales.
Incluso recuerdo a una familia bastante numerosa, madrileños por su acento, con hijos e hijas jóvenes (pude que alguno hasta estuviera casado) a la que se podría denominar (lo escribo sin ningún matiz peyorativo; tomándolo sólo como un dato sociológico) gente pija, de la que usa ropa de marca, incluidos los bañadores. Yo había preparado barro y me había embadurnado con él. Mientras me secaba un poco antes de entrar al agua para quitármelo, vi que ellos (que estaban muy cerca) me miraban con curiosidad. Sospeché que a lo mejor les apetecía probar. Así que me acerqué, les ofrecí el barro que me había sobrado, les expliqué dónde estaba la tierra más adecuada y cómo se preparaba por si querían hacer más, lo suave y lo limpia de impurezas (que no de un tacto rojizo) que dejaba la piel... y los dejé. Cómo disfrutaron. No se quitaron los trajes de baño (luego, en casa, se verían negros para eliminar las huellas rojas de la tierra) pero se embadurnaron, se fotografiaron, se rieron viéndose tan "raros", se gastaron bromas... Al atardecer, cuando me marchaba, nos despedimos amistosamente y con una franca sonrisa. Ellos seguían con sus trajes de baño; pero creo que habían "normalizado" bastante su percepción del nudismo y de los nudistas.
Y puesto que estoy hablando de playas mixtas, diría que la que más suelo frecuentar (una pequeña playa un tanto alejada y bastante discreta, en la que se está muy tranquilo y en la que algo así como la mitad solemos ser nudistas) quizá haya que catalogarla como mixta multiplicada por dos, o elevada al cuadrado. Veréis: hay grupos textiles junto a grupos nudistas; pero también hay (y más de lo que se podría imaginar) grupos mixtos junto a grupos nudistas, textiles y mixtos. A veces es una pareja en la que él prescinde del traje de baño y ella no; Pero también hay otros grupos más numerosos, formados por varias parejas o familias. Por lo que he visto y oído, en bastantes casos se trata de gente que se conocía ya desde sus lugares de origen, pero poco más que de vista. Ya sabéis lo que sucede cuando estamos fuera de casa (y cuanto más lejos, más se nota): ves un coche con la matrícula de tu provincia y casi te derrites: "¡Uno de los míos!" (aunque no lo conozcas de nada). Pues aquí pasa algo parecido: aunque durante el resto del año no se vean, o apenas no se hayan ni saludado, aquí se buscan, se hablan, se invitan... y quedan para pasar un día juntos. Algo muy parecido sucede también con aquellos que, con motivo de sus vacaciones, coincide con otras personas que se alojan en el apartamento vecino: congenian... y también quedan para hacer una excursión en barca o pasar un día juntos.
Pues bien, en esas excursiones y encuentros, suelen actuar con bastante normalidad: cada uno se viste o se desviste a su gusto, sin que por eso surjan malos rollos, ni enfrentamientos. Es verdad que, al principio, los nudistas suelen andar un poco indecisos, y les cuesta prescindir de la ropa. Los textiles, por su parte, también se quedan inicialmente perplejos ante la desnudez de sus compañeros. Pero el ambiente mixto hace maravillas... y enseguida se relajan tensiones y conviven todos con la mayor naturalidad. No sé si pasa lo mismo en otros sitios; pero lo que cuento lo he visto en reiteradas ocasiones. Igual es que el mismo hecho de sentirse forastero ayuda a ser más magnánimo, más tolerante y a tener más amplitud de miras. Como no tengo que defender "mi" playa...
Y ahondando en ese concepto de las playas mixtas, aún hay otros especimenes (entre los que me incluyo a veces) que resultan de lo más curioso. Llegan a la playa, se desnudan, juegan, se bañan... con toda normalidad. Hasta que de pronto deciden vestirse. Y no lo hacen de cualquier manera, no: se embuten en esos trajes de neopreno que cubren el cuerpo entero. Después de pisar 12 ó 15 veces una colonia de erizos, rozarme con 3 ó 4 medusas y comprobar cómo saben el escozor y la urticaria que producen, herirme con las rocas, sentir el mordisqueo de las quisquillas mientras nadas (¡y cómo muerden las condenadas, aunque sean casi invisibles!) y hasta haber tenido algún comienzo de hipotermia... uno entiende perfectamente que, cuando se quiere practicar el buceo durante un buen rato (y contemplar los fondos marinos lo merece, aunque no se piense ir de pesca) conviene tomar precauciones. ¡Ya se acabará la aventura y podremos recuperar esa desnudez momentáneamente perdida!
Ya he comentado que, en más de una ocasión, he probado en mis carnes los desgarrones que llegan a producir las afiladas rocas de la marina. ¡Hasta puntos de sutura me tuvieron que dar una vez en el glúteo!. También he comprobado los efectos del monte bajo, sobre todo cuando está bien azotado, endurecido y afilado por la tramontana: ¡puedes reírte de las cuchillas de afeitar! Y por si no fuera suficiente, estos últimos años me he vuelto fotosensible y me tienen casi frito los rayos ultravioleta. Me lleno de unos medio granos, medio ampollas, que pican como condenados y que producen una desazón enorme. Lo más prudente es que, además de una buena mano de crema con factor de protección muy alto, haya que buscar la sombra, usar sombrero y gafas de sol y cubrirse al menos los hombros y el pecho durante las horas centrales del día (aunque sólo sea con una camiseta y nada de cintura para abajo) para evitar que el sol dé directamente sobre la piel.
Todo eso (el traje de neopreno para el buceo, la camiseta para protegerme del sol y el pantalón largo para andar por según qué lugares) junto a algunas otras experiencias, me han hecho entender que el desnudo integral es muy apetecible y saludable, pero que sería un terrible error convertirlo en un absoluto. Lo inteligente es que cada uno, vistas sus circunstancias, vaya viendo lo que le resulta más conveniente. Si cualquier fundamentalista me hace ponerme en guardia y casi echarme a temblar, también los posibles (y en algunos casos rarísimos también reales) fundamentalismos nudistas.
Podría poner aquí el punto final, pero hay un aspecto del que todavía no he hablado y pienso que se merece al menos una alusión: el asociacionismo. No he hablado de él porque, durante mucho tiempo, ni siquiera supe que hubiera asociaciones nudistas. Alguna vez, de pasada, oí algo de centros nudistas en Francia; pero como no pensaba visitar a nuestros vecinos (tampoco mi economía me lo hubiera permitido) no le di más vueltas. La primera noticia que tuve de que existían esas asociaciones en España fue ojeando un número de la revista "Todo naturismo" que cayó en mis manos casi por casualidad. En la ciudad donde vivo no hay asociación, y las más cercanas (ENE y ANAR) las tenía, y las tengo, a unos 200 kilómetros cada una. Aun así, tampoco me lo pensé demasiado. Elegí ANAR, quizá por una razón de tan poco peso como que ENE tenía el nombre en euskera, que es un idioma que no hablo ni entiendo, y me asocié en ella. Estuvieron a punto de no admitirme. Habían pasado un bache importante, todavía eran muy pocos y andaban de "refundación". Trataron de desanimarme para que no me sintiera estafado. Pero esa vez (y perdón por el estereotipo) les gané a cabezotas y me admitieron.
Desde el principio supe que por una serie de circunstancias (y no es la menor que mis posibles días libres los tengo cambiados respecto a la mayor parte de la gente: los fines de semana y los puentes es cuando suelo estar más ocupado) no podría aportarle mucho a mi asociación, ni tampoco participar en casi ninguna de sus actividades y reuniones. Al menos podría darles el dinero de la cuota, mi apoyo moral y explícito (le doy bastante importancia a lo de explicitar mi apoyo)... y conseguiría que su número de socios aumentara en uno. No era mucho, pero era algo. Y puede parecer una tontería; pero estoy convencido de que, si se duplicase, triplicase... el número de socios, las asociaciones tendrían más peso social y hasta puede que más consideración por parte de los políticos.
¿Qué esperaba sacar yo a cambio? Pues lo más importante: que aunque todo continuara igual, y yo siguiera actuando casi como un francotirador, estaría vinculado a un movimiento con unos objetivos que considero importantes: divulgar y promover el nudismo. Procuro hacer esa promoción a nivel personal; pero también me apetece (y lo veo necesario) que se haga en un plano institucional y asociado. Uf. Me temo que me he enrollado demasiado. Quería contar por qué llegué a ser nudista y por qué lo sigo siendo, y si me descuido, reescribo la historia universal. Además, es muy posible que me haya ido por las ramas y me haya dejado en el tintero lo fundamental. Son mis recuerdos. Me da la impresión de que en ellos van saliendo muchos de los temas que a veces nos preocupan como nudistas y que también suelen crear dudas a quienes intentan iniciarse en este estilo de vida. No quería sentar cátedra, sino contarlos tal y como recuerdo que los he ido viviendo.
Fuente: Lugares Naturistas - Autor: Eladio García 21-11-2003
50 Años de la FNI 1953-2003
La decisión de fundar una organización naturista internacional justo después de la Segunda Guerra Mundial -e incluir a Alemania- probablemente no fue algo fácil. Fue particularmente gracias a los esfuerzos de Albert Lecocq, el "viejo gran hombre" del naturismo francés por el que Alemania le fue permitida la participación desde el mismo comienzo.
En los comienzos de la década de 1950 había un consenso de que la ONS/Suiza, una de la más antigua organizaciones naturistas, debiera tomar la iniciativa en crear una organización con cobertura internacional. El artículo aparecido en la revista “Sun and Health” a modo de “toque de trompeta” halló gran resonancia en Suiza, particularmente par René Kielinger. Sin embargo, la ONS estaba cargada con problemas de comunicación, hasta que finalmente Eduard Frankhauser afirmó en una carta dirigida a Eric Holm que en opinión de la ONS no era el momento propicio para fundar una organización naturista internacional. Con aquello Eric Holm no prosiguió con su llamamiento.
Jaines Noake (BSBA) adoptó las ideas pero dudó en extender invitaciones para una reunión internacional inicial. Fue únicamente en respuesta a la iniciativa en solitario del “North Kent Club” (Ernest Stanley), y tras algunas conversaciones preliminares, que Will Drury, presidente de BSBA, extendió una invitación general a un “festival naturista internacional” en Londres. Eric Holm había hecho uso de la revista “International Sun and Health” como un foro de promoción de debates sobre la importancia de tal encuentro tras la devastación habida por la Segunda Guerra Mundial. Sus artículos se hicieron eco en todas las publicaciones naturistas del todo el mundo.
El 8 de septiembre de 1951 llegaban a la sede del North Kent Sun Club en Inglaterra los delegados oficiales. Al termino de la conferencia se entregó el siguiente “comunicado oficial de la conferencia naturista internacional habida en el Hotel Cora el 8 de septiembre de 1951 en Londres”:
Las organizaciones nacionales de los siguientes países fueron representadas mediante delegados de: Alemania, Francia, Gran Bretaña, Canadá, Austria, Suiza y los EE.UU. La conferencia estuvo presidida por la organización británica BSBA. Tras una interesante discusión en tres idiomas se adoptaron las siguientes resoluciones:
1. Al ser aún demasiado pronto para establecer un secretariado, se resuelve en su lugar que se celebrarán reuniones periódicas en diferentes lugares.
2. La segunda conferencia tendrá lugar en 1952. A invitación de Suiza (ONS) esta tendrá lugar en las instalaciones de “Die Neue Zite” en Thielle (Neuchatel) el 30 de agosto. Un encuentro internacional tendrá lugar al domingo siguiente, 31 de agosto de 1952.
Se mantuvieron discusiones subsiguientes concernientes al intercambio de información y de publicaciones de las asociaciones y el facilitar las mutuas visitas de sus socios.
Este encuentro fue denominado como “Primer Congreso Naturista Mundial”, y todos siguientes congresos mundiales de FNI se enumeran a partir de este primer acontecimiento.
Los naturistas buscaban contactarse igualmente en el ámbito regional. Durante los días 8 y 9 de septiembre de 1951 tuvo lugar un encuentro internacional en las instalaciones de “Dreiländer Eck” en Steinenstadt, Alemania Occidental, auspiciado por el grupo naturista regional “FKK-Gruppe Südwest in der liga für Lebensreforum (Asociación Internacional)” a la que asistieron representantes de grupos naturistas del suroeste de Alemania, de Alsacia y del norte de Suiza. El que el “FKK-Gruppe Südwest” tuviera carácter internacional estaba bastante justificado al estar este compuesto en aquellos tiempos por socios de Alemania, Francia y Suiza. A propósito, resulta interesante observar el precio que costaba de este encuentro: El precio por adulto (mayor de 18 años) era de 0.50 marcos alemanes (unos 0.25 Euros), y la pensión completa en lugar solamente 5.00 marcos (unos 2,50 Euros). En años posteriores se organizaron encuentros inter-federales, quedando el encuentro de septiembre de 1952 como el precursor de otros muchos otros.
El 23 y 24 de agosto de 1952 tuvo lugar la primera “Olimpiada Naturista” en “Die Neue Zite” en Thielle, Suiza, junto al Lago Neuchatel. Una semana después “Die Neue Zite” en Thielle fue escenario de otra conferencia, organizada por Eduard Frankhauser. A esta segunda conferencia tras la II Guerra Mundial asistieron unos 300 naturistas de 14 países. Asistieron, además de 200 suizos entusiastas, 37 que llegaron de Alemania, 13 de Francia, 12 de Inglaterra, 8 de los Países Bajos, 6 de Italia, 3 de cada país EE.UU., Austria y Bélgica; 2 del territorio alemán de Saar y 2 de Nueva Zelanda; y 1 de cada país Brasil, la India y España.
Se hizo un borrador de Estatutos para la proyectada federación internacional, cuyas principales contribuciones de su creación se deben a Erhard Wächtler (DFK), Albert Lecocq (FFN), Eduard Frankhauser (ONS), junto con delegados de otros países.
Este segundo Congreso Mundial Naturista adoptaron en las siguientes directrices:
1. Las organizaciones naturistas (nudistas) procurarán objetivos orientados hacia la salud, con énfasis en actividades atléticas.
2. De acuerdos a los medios a su alcance, las organizaciones aquí representadas habrán de tolerar, propagar el baño desnudo en agua, al aire y al sol para ambos sexos. El fin en ello no es solo preservar y promover la salud, sino el combatir de forma activa sentimientos de pudor o vergüenza moral como algo sucio, particularmente de las zonas sexualmente eróticas.
3. En la medida de lo posible el naturismo evitará el alcohol y la nicotina (tabaco). Los acontecimientos internacionales se organizarán sin recursos a las mencionadas substancias tóxicas. Consideraciones sobre otros importantes factores de salud (vegetarianismo, etc.) se relegan a futuros congresos.
Se nombró un comité especial, compuesto por Albert Lecocq, Erhard Wächtler y Dorothy Thornton, para que estudiara si era factible la fundación de una asociación naturista mundial. A esta comisión se le encomendó la organización del tercer congreso en Montalivet en 1953 y de presentar el borrador de normas. El Tercer Congreso Mundial tuvo lugar en “Centre Helio Marin” en Montalivet, en la región de Gironde en Francia, los días 22 y 23 de agosto de 1953. El congreso culminó en su segundo día, 23 de agosto de 1953, con la fundación del la Federación Naturista Internacional FNI/INF.
Desde el primer momento de su comienzo se acordó que la organización sería trilingüe –alemán, inglés y francés. En cumplimiento al mandato recibido por Albert Lecocq, Erhard Wächtler y Dorothy Thornton, estos presentaron un borrador completo de propuestas para la “Constitución y Normas” de la naciente organización. Este documento fue refinado y pulido hasta su forma definitiva.
Por aquellos tiempos Europa seguía dividida en cuatro zonas ocupadas. Las comunicaciones y el cruce de las fronteras comunes eran entorpecidos por restricciones aduaneras y exigencia de visados, entretanto la sociedad y economía europea a duras penas levantaba cabeza gracias al Plan Marshall. Al tiempo que se celebraba la conferencia fundacional de Montalivet, los empleados de comunicaciones franceses (correos, telégrafos y ferroviarios) se encontraban en plena huelga de siete días. No obstante, los grandemente motivados delegados junto con sus acompañantes vencieron dichos obstáculos llegando en coche, en avión, y hasta “haciendo dedo”, desde Austria, Suiza, Alemania, Inglaterra, Bélgica, Países Bajos, Portugal y de los EE.UU., y por supuesto de Francia (país anfitrión). El congreso constitucional eligió al austriaco Dr. Richard Ehrmann de Viena, de la asociación IG, como el primer presidente de la organización, por un periodo de tres años. A Albert Lecocq (Francia), a Erhard Wächtler (Alemania), a Eduard Frankhauser (Suiza) y a Dorothy Thornton (Inglaterra) se les eligió como vice-presidentes.
Para financiar la FNI/INF se resolvió que las naciones miembro contribuirían cada una con una cuota, siendo la contribución mínima de 1 libra esterlina. En 1954 se presentaría una tarjeta de socio (el actual carné FNI/INF). Este Congreso internacional estableció igualmente sus objetivos:
Representar los intereses transnacionales del movimiento naturista por todo el mundo, promover y mantener relaciones en el ámbito mundial entre las asociaciones nacionales, facilitar las visitas mutuas, estudiar y moderar todos los asuntos de interés común.
El congreso también estableció una “Carta y Protocolo” que contiene una definición detallada de la definición del naturismo. Con el fin de no malinterpretar el termino “naturismo” reproducimos a continuación la definición formal. Se encontrará con una divertida y fascinante discusión sobre naturismo organizado –la FNI- contada en lengua alemana en el libro de Karl Dressen “Geschichte des Naturismus” (edición agotada actualmente).
Definición del Naturismo
1. GIMNOSOPHIA o nudismo comprende todo lo que tiene que ver con el disfrute de tomar el sol, nadar, actividades al aire libre y determinados deportes en plena desnudez, generalmente en grupos de similar pensamiento.
2. NATURISMO DIETÉTICO, también llamado naturismo nutritivo, comprende toda reforma que tiene que ver con alimentación sana y desintoxicación interior.
3. NATURISMO TERAPÉUTICO es practicado por personas enfermas o con dolencias que buscan regenerarse con una dieta y estilo de vida más natural.
4. NATURISMO SOCIAL busca mejorar los efectos de problemas sociales, condiciones de vida y trabajos precarios, alcoholismo y otros males, y se esfuerza en conseguir que mejore la comunicación en el ámbito internacional.
Fuente: FNI - Revista Naturist Internacional nº 1 / 2003. Autor: Por Wolfang Weinreich, Presidente FNI. Traducción: Manolo Calvo.
Naturismo en Portugal
Han sido 25 años de afirmación y trabajo en distintas direcciones. Una primera fase mostrando la existencia de una comunidad alternativa, con un estilo de vida propio, más libre, más natural; sufrimos por ello en muchos casos la represión de las autoridades policiales, pero no desistimos. Continuamos y procuramos en una segunda fase lograr para el Naturismo Portugués su legalización y regulación.
Fue una época de trabajo paciente y callado, de manifestaciones de afirmación a nivel de entidades oficiales, de partidos políticos e incluso del Parlamento que culminaron con la aprobación de una primera Ley cuya eficacia se reveló nula. Iniciamos entonces un nuevo proceso de trabajo para reformarla, culminando en 1994 con la aprobación de la Ley actual que reconoce el Naturismo como una práctica saludable, y que reglamenta los distintos aspectos del Naturismo, y con la puesta en marcha de dos espacios naturales dedicados al Naturismo. Finalmente entramos ahora en un nuevo ciclo o fase -de afirmación pública de la dignidad de la desnudez y la contribución del Naturismo para el desenvolvimiento socio-cultural de nuestra Sociedad-.
El 2002 fue un año lleno de iniciativas y de resultados positivos para la asimilación de nuestra filosofía:
La FPN estuvo presente por primera vez en su historia en una feria pública en Lisboa y consiguió la legalización de más de una playa Naturista.
Se editó también una primera guía (en la fotografía) de zonas Naturistas de Portugal.
El Clube Naturista do Centro (CNC), la mayor Asociación de la FPN duplicó su número de Asociados.
Organizamos una Semana Naturista coincidiendo con eventos Naturistas en España (El Portús y Sierra Natura).
Se abrió el primer camping totalmente Naturista en Portugal y está previsto abrir un segundo, editándose un tríptico informativo.
Un año más se iniciaron las Jornadas de Piscina con horarios Naturistas de Lisboa, consolidando esta actividad.
Por último, realizamos a lo largo del año diversos encuentros en centros y playas Naturistas.
En nuestro país, con raíces culturales católicas y conservadoras, nuestra presencia choca con muchas dificultades, que se agravan con el hecho de que muchas personas tienen recelos para dar la cara en defensa de la práctica Naturista. Más no desistimos ni desistiremos. Tenemos una fuerza moral y cívica muy arraigada y a pesar de todas las dificultades continuaremos con nuestro esfuerzo.
Laurindo CorreiaPresidente de la FPN
El Nudismo es una más de tus libertades
Desde 1978 con la entrada en vigor de la actual Carta Constitucional ya se podía deducir que el Nudismo pasaba a ser una más de nuestras libertades.
Pero aún arrastrábamos legislación contraria al desnudo en público, heredada del período franquista.
Así existía todavía el delito de escándalo público, que penalizaba el Nudismo, pero que a su vez era contrario a la Carta Constitucional.
Este desfase llevó a que, para que el Nudismo pudiese ser practicado sin riesgo a tener problemas con la justicia, se establecieran zonas autorizadas, donde el Nudismo podía practicarse libremente sin temor a ser sancionado.
Este delito de escándalo público fue modificado en 1989 suprimiendo las consideraciones de índole moral, de forma que se ajustara a la nueva Constitución, y de forma también, que el Nudismo dejó de estar penalizado desde ese momento.
Así las cosas, todas las autorizaciones de playas o zonas naturistas, se basan en una legislación contraria a la Constitución que fue corregida en 1989 y que posteriormente desapareció en 1995 con la derogación del anterior Código Penal, y la aprobación del actual, en el que ya no está recogido este delito. De este modo, todas las autorizaciones son contrarias a la Constitución y constituyen una discriminación.
De hecho es paradójico que las autorizaciones que permitieron a los primeros Nudistas disfrutar de espacios en los que no arriesgarse a chocar con la justicia, posteriormente son el principal argumento que se utiliza en contra del Nudismo, ya que se pretende que como existen zonas o playas autorizadas en el resto de playa no está autorizado, luego está prohibido.
Es una falacia, comprensible desde el punto de vista de que las instituciones no se adaptan automáticamente a los cambios de la legislación, sino que tienen que adaptarse en la medida en la que van siendo conscientes de estas modificaciones.
Y en este momento el Nudismo es libre en cualquier espacio público y no requiere de ninguna autorización.
Eso sí, no son espacios públicos polideportivos municipales o locales comerciales abiertos al público (bares, tiendas, etc.). Estos son espacios privados que pueden tener sus normas internas.
Si son espacios públicos las playas, ríos, lagos, campas, caminos, carreteras, calles, plazas, parques, etc.
De este modo no hay por qué calificar playas como nudistas para poder practicar el Nudismo libremente.
Siendo todas las playas espacios públicos, todas las playas son de libre uso.
Otra cuestión es el grado de aceptación social que esto tenga, y los problemas que con la práctica del Nudismo nos podamos encontrar derivados de la opresión a la que el Nudismo se ve sometido desde una sociedad mayoritariamente textil.
Lo que es importante que tengamos claro es que según la legislación actual, el Nudismo no puede ser limitado, ni sancionado y mucho menos prohibido.
Por supuesto esto puede cambiar, ya que bastaría que se hiciera una ley para que pudieran aplicarse estas medidas.
Pero precisamente estos son nuestros cometidos: Tenemos que tomar conciencia de que somos un grupo, y además somos un grupo fuertemente discriminado; Tenemos que ser conscientes de que el Nudismo es una más de nuestras libertades y es totalmente ajustado a la legislación vigente. No puede ser multado, y si lo es, esa multa es perfectamente recurrible; Y tenemos que estar al tanto para denunciar y recurrir cualquier sanción al desnudo, y cualquier desarrollo legislativo que se realice con intención de cortar nuestras libertades.
Fuente: Natural nº 21 - Abril 2003. Boletín de E.N.E. Euskal Naturista Elkartea, Asociación de Naturistas Vascos.
De la filosofía del Naturismo a la práctica del Nudismo
El Nudismo es una práctica anglosajona dentro de una concepción más amplia que es el Naturismo y contrariamente a lo que se piensa no era la forma más utilizada en el seno de las sociedades primitivas, en las que, aparte del condicionante de la temperatura, se consideraba la desnudez completa como una invitación sexual hacia el consorte del sexo opuesto.
Así, el hecho de exhibir deliberadamente los genitales se ha considerado, desde el punto de vista antropológico, como un artilugio de atraer al macho hacia la cópula, y no solo en la especie humana, sino en la mayor parte de los mamíferos superiores. Quizá lo que no esté tan claro es señalar las diferencias entre mostrar un desnudo espontáneo y la serie de características específicas que le acompañan para que sea considerado o entendido como tal invitación sexual.
Por ello la mayoría de las sociedades, incluida la occidental, cubren la parte genital de sus mujeres para evitar de esa forma a que den uso de algo que les corresponde en exclusiva. Por ello no es un disparate afirmar que la falta de desnudez responde a la falta de libertad y al sentido de propiedad que no a la aceptación de pautas o normas culturales naturales.
El Naturismo, tal y como se concibe ahora, surgió en Suecia a principios del siglo pasado. Tras la Primera Guerra Mundial tiene su apogeo en la Alemania de los años veinte y de una forma más bien tímida penetra en Francia, país del que por vecindad y proximidad fuimos introduciendo todas las nuevas corrientes europeas. En 1926 el joven francés Marcel K. Mangeot fundó la primera revista francesa de Naturismo, Vivir Integral, publicación desde la que se hicieron una serie de reivindicaciones contra la hipocresía, falso pudor y ostracismo de los retrógrados moralistas de la época victoriana. Se comenzarán a ensalzar las cualidades de la vida al aire libre, en donde la helioterapia (terapia por el sol) cobra un importante papel, en contra de lo que hoy se propugna como posible causa del cáncer de piel. Se luchará contra la tiranía de los prejuicios y la hipocresía como los únicos obstáculos para llevar a la práctica las curas de salud, en los lugares más apropiados cerca del mar.
Junto a este aspecto, puramente profiláctico y embellecedor, se acompañaba todo un pensamiento y filosofía de concebir la vida al estilo más natural posible. La salud sería exaltada junto con una serie de recomendaciones que ayudaban a preservarla. Las comidas eran minuciosamente seleccionadas, en base a frutas, verduras, huevos frescos, leche y queso.
El alcohol, la charcutería y las conservas de carnes y pescados eran rechazados junto con el café y el tabaco, los cuales, decían, alteraba el sistema nervioso. Este era el aspecto vegetariano del Naturismo.
Las relaciones sexuales estaban separadas de la estricta procreación y concebidas como algo bueno y positivo, aun cuando no mediara ningún papel o documento formal de matrimonio. Los Naturistas compartían el denominado neo-malthusianismo, o limitación voluntaria de los nacimientos, como la ciencia de no procrear más que niños queridos y deseados, para los que sus progenitores se deberían encontrar en un estado de salud física, mental y económica lo suficientemente alto como para tenerlos con la dignidad y cuidados que requerían. Los planteamientos de superpoblación a ultranza que preconizaban algunos gobiernos para llegar a determinadas cotas de población eran seriamente rebatidos por los Naturistas que consideraban que los únicos intereses de las ideologías dominantes eran presentar abundante carne de cañón para las guerras, ya que lo importante no era el número sino la calidad de sus ciudadanos.
El Nudista es un educado sexual que sabe presentarse tal y como es y que participa de una sana y sencilla vida de relación en la que todos son iguales, ya que no existen ropas ni signos externos que nos identifiquen con clases. ¿Quién de nosotros no comparte la idea de que resulta mucho más excitante unas escenas de pseudo strep-tease de los musics-hall o de los cabarés de noche, donde la picardía, la gracia y la provocación de enseñar solo una parte del cuerpo provoca una reacción erótica mucho mayor que el simple desnudo? Con la filosofía del Nudista se pretendía acabar con toda una sociedad discriminatoria, ya que la idea de sexo o sexista solo está en nuestras mentes. En cambio en un campo Nudista todos somos más iguales, respetuosos y respetadas personas.
Las condiciones para entrar en un campo Nudista eran bastante estrictas para evitar así todo aparto comercial y pornográfico que se pudiera infiltrar, además de atentar contra la intimidad. A pesar de ello, muchos campos se vieron infiltrados de aprovechados que lejos de interesarles esa filosofía, perseguían otros fines. Hubo profesionales de la psicología que no duraron en enviar a estos centros parejas con el objeto de estimular su sexualidad y desinhibir su timidez, pero antes que lanzarlos a lo que se denominó la jungla del sexo hubo que seguir un proceso educativo.
Tampoco el aspecto físico de las personas en desnudez parecen tener vital importancia, pese a ese aire perfeccionista que daban los Naturistas, ya que este movimiento facilita los elementos necesarios para que se adquiera un aspecto y forma saludable. Lo importante fue la adaptación a la comunidad, al amor y a la naturaleza.
El Naturismo en España
La reacción por seguir estas costumbres en España se hicieron notar muy pronto, si bien y debido al carácter reaccionario de la mayor parte de nuestras instituciones permitieron que solo en determinados periodos de nuestra historia y en selectos grupos minoritarios se pudiera practicar el Nudismo como una forma más de la teoría Nudista.
Tras la proclamación de la II República surgen en Madrid, Barcelona y Valencia los embriones de los que sería el Primer Movimiento Naturista Español, que siguiendo la teoría helena se denominó El Partenón. Tenía su sede cercana a la localidad barcelonesa de la costa, Gavá, donde se encontraba el centro Nudista y editaban la revista Pentalfa. A Partenón le siguieron otras alternativas como Helios, en Valencia, la Sociedad Naturista Frutas de la Libertad, en Madrid, y pocas más. Ni que decir tiene que con el advenimiento del régimen franquista esos campos fueron liquidados en 1940, adoptándose entonces una forma que en realidad contrastaba con la anterior: se tomaría el sol en albornoz, y de ello se encargaría el obispo de la diócesis y el gobernador, y que materializaría la Guardia Civil.
En la nueva España de la reforma se iniciaron rápidamente las gestiones para reabrir el movimiento Nudista. En este sentido y a lo largo del litoral mediterráneo, numerosas sociedades, siempre latentes, decidieron reaparecer de nuevo. La Asociación Naturista de Cataluña se instaló en l´Hospitalet de l´Infant (Tarragona) y en la Playa de Aro (en la Costa Brava). La Asociación Naturista de Andalucía, con sede en Almería, reabría asimismo sus puertas. Lo lamentable es que cientos de hispanos debían salir con destino a los más de 130 campos Nudistas que Francia tenía en su seno. La falta de tolerancia en esto, como en otras muchas cosas, perjudicó seriamente los bolsillos de los españoles, que no dejaban escapar la oportunidad de ir al sur de Francia a ver cine, como era el caso de Perpignan, a interrumpir sus embarazos a Londres o Ceret (Francia) y a respirar brisas frescas de libertad.
Fuente: Libro: ¡Qué tiempos aquellos, coño! (fragmento). Biblioteca del Recuerdo. Editorial Edaf 2002. Autor: Anselmo J. García Curado.
Sin tapujos ¿Por qué el Nudismo?
Son preguntas que muchos se hacen respecto a quienes lo practican. La respuesta por su parte, siempre es la misma: "¿Por qué no?". La Federación Naturista Internacional es más explícita al definir así el naturismo: "Es una forma de vivir en armonía con la naturaleza, caracterizada por la práctica del desnudo en común, con la finalidad de favorecer el respeto a uno mismo, a los demás y al medio ambiente".
Los términos "nudismo" y "naturismo" se emplean muchas veces como sinónimo, aunque en realidad éste último supone una concepción más global que el simple hecho de ir en cueros, concibiendo el nudismo como parte de una forma de vida basada en el contacto directo con la naturaleza. Por ello, el desnudo se percibe como algo bueno y positivo, como la aceptación total de uno mismo y como un derecho a expresarse de forma apropiada, natural y no sexual. "A todos aquellos que critican el nudismo -comenta Antonio Carrasco, ingeniero industrial y, desde hace más de 12 años, un nudista convencido- sólo les pediría una cosa: que lo prueben. Seguro que repiten. No hay nada más maravilloso que la sensación de sentir la brisa, el agua del mar o de un río entrando en directo con todos los poros de tu cuerpo. Es una sensación tan sana y tan maravillosa... Es indescriptible".
En realidad, el nudismo no tiene nada que de nuevo o radical. Se trata de una filosofía que se remonta a miles de años atrás y que nada tiene que ver con los movimientos de trasgresión del pasado siglo o de la actualidad. En culturas ancestrales tan diversas como la japonesa, romana, griega o hawaiiana, el nudismo era comúnmente practicado.
Un poco de historia
La llamada "Cultura del Cuerpo Libre" nació en Europa central a finales del siglo XIX. Estos primeros nudistas, definidos como tales, estaban ligados al naturismo, movimiento relacionado con la salud natural y el vegetarianismo.
Propugnaban el desnudo integral al aire libre para aprovechar la capacidad de la naturaleza de curar y preservar a los seres vivos de las enfermedades. El naturismo, como fenómeno organizado, arrancó a principios del siglo XX ligado a la aristocracia alemana, y pronto se extendió al Reino Unido, Holanda, Suecia y a otros países del Norte de Europa.
En la actualidad, el naturismo ha perdido gran parte de la carga doctrinaria de sus orígenes y en su seno conviven todo tipo de personas, unidas por el deseo de disfrutar de su desnudez sin complejos. Ser nudista no implica hoy aceptar los principios de alimentación y salud del naturismo, aunque suele ser frecuente que los nudistas terminen por acercarse al vegetarianismo, la curación natural y el ecologismo.
Un término muy común en su vocabulario es el de "textil", utilizado para designar a las personas que van vestidas. De igual forma, las playas convencionales son "playas textiles".
Bañadores de cuello vuelto
En el ámbito sajó, el baño con ropa alcanzó su expresión más ridícula en la época victoriana, cuando se exigía a la gente que se bañase completamente tapada para que ninguna de sus partes corporales fuesen vistas por ojo alguno. A los hombres, por ejemplo, se les prohibió enseñar la espalda y el pecho, ni para bañarse ni para trabajar. Y de esta guisa tuvieron que permanecer hasta que, en 1936, la ley tuvo que rendirse ante las protestas masivas. Nueva York fue el primer lugar donde los hombres pudieron hacer top-less sin temor a acabar en la comisaría.
A España, el nudismo llegó con gran fuerza en los años 20, pero se fue al traste tras la guerra civil y el franquismo. Las playas más cercanas a las que podía acudir los nudistas se situaban al otro lado de los Pirineos. En los años 40 y 50, mientras los turistas que acudían a la Costa Azul popularizaban el fenómeno, convirtiendo Cap d´Agde en el centro del nudismo mediterráneo, en España el desnudo del cuerpo se percibía como una perversidad pecaminosa.
En aquella época (y aún hoy día) la mayoría de la sociedad era incapaz de disociar el nudismo de la sexualidad y del voyeurismo. Sin embargo, es una identificación totalmente alejada de la realidad. Según la psicóloga y sexóloga María José González de la Rosa, el nudismo supone una emancipación opuesta al striptease y a la pornografía. "Estos desnudos -comenta- favorecen un fetichismo por el que la sexualidad queda reducida a una obsesión por los órganos genitales. El nudismo integral propone implícitamente la superación de esa excitación mental. Así, se elimina la fantasía morbosa de lo oculto y prohibido que caracteriza la pornografía. El mirón es al mismo tiempo actor y esta complicidad desinhibidora anula el deseo de voyeurismo".
Los naturistas no dejan de resaltar que el nudismo es una alternativa al mundo del vestido compulsivo que hace a todos iguales sin las distinciones sociales y jerárquicas del vestido.
El doctor Karmelo Bizkarra, médico higienista, hace hincapié en que "en la civilización de la "apariencia" la ropa es muchas veces sinónimo de estatus social. La corbata y el traje se convierten en símbolos de distinción. En una cultura de la "transparencia", el cuerpo desnudo y su vivencia se perciben de forma natural y normal, sin la represión moralista que hace ocultar, según las culturas, algunas de sus zonas. La civilización griega antigua hacía cultura, no culto, del cuerpo desnudo, incorporada a las demás prácticas de la salud".
La polémica está servida
Desde la abolición de la Ley de Escándalo Público, en 1989, la legislación española no contempla el nudismo como delito. Legalmente, no existe en nuestro país ninguna relación que impida la desnudez en lugares públicos. Sin embargo, la experiencia demuestra que sólo se puede practicar en sitios destinados a esta opción personal o en playas poco frecuentadas, siempre que nadie proteste.
Uno de los casos de mayor eco en los últimos años, y que demuestra que el nudismo sigue siendo un hábito que incomoda socialmente, fue el ocurrido en la cala Balmins, en Sitges (Barcelona), en agosto de 1996. Todo comenzó cuando algunos nudistas ocuparon la cala, una playa sin cartel de zona nudista. El ayuntamiento, presionado por las protestas de los vecinos, comenzó a imponerles multas de 25.000 pesetas por falta de decoro. Sin embargo, esta vez la voz de protesta de los nudistas tuvo más peso y las sanciones fueron anuladas. Tuvieron suerte, ya que este tipo de altercados suelen ser frecuentes, y no siempre tienen un final feliz para los naturistas.
En Cataluña, la Asociación para la Defensa del Derecho a la Desnudez (ADDAN) ha recurrido en varias ocasiones al Defensor del Pueblo de la Generalitat para que se garantice el derecho a la desnudez en la Comunidad Catalana.
Antonio García Angulo, rector del Seminario Menor de Granada, admite que "la doctrina católica ha influido notablemente en la represión sexual". Aunque para Angulo existe una cierta relación entre sexo y desnudo, no rechaza la existencia de playas nudistas. "No encuentro ningún inconveniente -comenta-, a excepción de los casos de nudismo que constituyen descaradas actitudes exhibicionistas. Hay personas que van a la playa desnudos de forma natural y otros que van con intenciones no tan limpias. El que más delito tiene es el mirón".
Según este sacerdote, "sería necesario preparar poco a poco a la sociedad para los cambios, ya que aunque una persona tenga derecho a ser nudista, también tenemos derecho los demás a pasar un día tranquilo de playa, sin sobresaltos. Puede que estemos anticuados, pero entonces son ellos quienes deben ayudarnos a descubrir lo normal que es la desnudez, pero no a través del escándalo".
Para Antonio Carrasco, el pudor que tenemos a desnudarnos "se debe a que vivimos en una cultura que nos marca una serie de valores a seguir. Si hubiésemos nacido en otras tribus, seguramente iríamos todos sin bañador".
Quizás no le falte razón, aunque para Manolo "El Capitán", nudista desde hace muchos años, "el rechazo de muchas personas a que otras se desnuden para tomar el sol, bañarse o pasear al aire libre, no se debe a razones de tipo educacional o religioso. Todo es por el qué dirán. Mucha gente lo comprende, aunque nunca se desnudaría en público por sus complejos o por temor a las murmuraciones de familiares, amigos o vecinos".
No al auto-rechazo
Según la doctora de la Rosa, "los cánones de belleza actuales producen serios problemas de rechazo e inconformismo del propio cuerpo, como la anorexia nerviosa y la impotencia".
K. Bacher, en su documento "205 argumentos a favor del naturismo" recoge que "muchas investigaciones, entre ellas las llevadas a cabo en la Universidad de North Iowa (EE.UU.), muestran que los chicos que crecen en entornos nudistas tienen significativamente más autoestima con respecto a su cuerpo que los no nudistas y que se sienten más cómodos con su sexualidad".
El nudismo, según sus practicantes, ayuda a perder complejos, ya que el aceptarse uno mismo y reconocer sin traumas ni tapujos el propio cuerpo, hace crecer la autoestima, aportando una mayor estabilidad personal. Según de la Rosa, "los tabúes sociales que existen en relación al aspecto físico contribuyen a que percibamos nuestra imagen corporal como algo deleznable que tenemos que ocultar si no queremos caer en el más absoluto ridículo".
Pero el nudismo no sólo puede incidir en la superación de complejos, sino que posee una serie de beneficios probados para la salud.
Desnudarse por salud
El primer y evidente efecto positivo del nudismo es el contacto directo con el sol, traducido en un mejor riesgo circulatorio, una mayor eliminación del dióxido de carbono, resultado de una respiración más profunda conseguida al ganar fluidez la circulación sanguínea.
"Los rayos solares -comenta el médico naturista Enric Costa- revitalizan el metabolismo celular global, optimizando la función de la tiroides y favoreciendo un aumento de la secreción de hormonas sexuales. Otro de los grandes beneficios es el fortalecimiento del sistema inmunitario, sobre todo si la exposición se combina con vivificantes baños marinos".
Otra de sus ventajas es que resulta ideal para la calcificación de los huesos y los problemas de piel, como la seborrea. "La acción del sol -continúa Costa-, aire, agua y tierra sobre los genitales del hombre favorece también la producción de hormonas masculinas y de semen. Por ello se aconseja la práctica del nudismo integral en caso de abulias sexuales. En la mujer, resulta óptimo para los ovarios, ya que los rayos ultravioletas actúan como desinflamatorios de la región ovárica, en caso de que exista alguna dolencia. El baño marino directo sobre la vulva y la vagina es un excelente medio para eliminar infecciones puntuales leves que, a menudo, sufre la mujer incluso sin advertirlas. En los senos, si no se abusa del sol, se consigue una mejor circulación y se mejora el drenaje linfático de la región".
España, un paraíso nudista
España es un lugar privilegiado para practicar el nudismo, pro su clima y su sol. En los últimos años han comenzado a proliferar centros y alojamientos nudistas, sobre todo en las zonas costeras, aunque su número (apenas una docena) todavía es reducido comparado con Europa. También se han multiplicado las zonas de acampada nudista (unas 15 aproximadamente), uno de los destinos más demandados por los naturistas para pasar sus vacaciones. Al margen de ellos, la variedad y amplitud de la costa española ofrece multitud de lugares donde desarrollar esta práctica.
Con el paso de los años se han ido consolidando más de 160 playas, calas o acantilados nudistas. La FEN y las asociaciones que hay en cada Comunidad Autónoma mantienen listas de playas nudistas bastante completas. También existe otra lista más reducida y oficial, en la que, dada su procedencia, no habrá ningún problema en bañarse sin ropa; se trata de la lista proporcionada por el Ministerio de Medio Ambiente. No obstante, los nudistas reivindican, siempre que sea posible, el poder bañarse desnudos en cualquier playa para no quedarse aislados, en guetos.
"Para mi no supone ningún problema -afirma Antonio Carrasco-; la idea es respetar y ser respetado. Es evidente que no me voy a desnudar en una playa atestada de personas que llevan bañador y que no están acostumbradas a ver nudistas. Pero, probablemente, si sigo andando hacia un extremo de esa misma playa, me encontraré con algún rincón vacío y apartado donde podré desnudarme y tomar un baño sin ningún problema. Aunque lo ideal sería que nudistas y textiles pudiéramos convivir en las playas sin más".
Por Comunidades, en Canarias se encuentra el mayor número de playas nudistas, casi un centenar, seguida de Andalucía, con una treintena, y de Cataluña, con unas 20. En verano, nuestro litoral llega a recibir a más de 300.000 personas dispuestas a disfrutar del mar y del sol en cueros. La mayoría de ellos son extranjeros (unos 270.000), procedentes de climas europeos más fríos que el nuestro. El número de españoles nudistas, por tanto, asciende a 30.000, aunque la FEN asegura que el número podría ser mucho mayor, ya que la cifra va en aumento y evoluciona constantemente. El problema para establecer estadísticas más fiables es que en España apenas un 10% de quienes practican el nudismo están federados o asociados a alguna organización naturista, situación que contrasta mucho con lo que ocurre en nuestro país vecino Francia, donde se emiten anualmente casi 80.000 licencias, poco más que en Alemania y Holanda.
No es de extrañar, por tanto, que el gran receptor del turismo anti-bañador europeo sea Francia, donde existen unos 6 millones de nudistas. Italia es el otro gran país en plena efervescencia nudista, aunque si lo que se quiere es disfrutarlo fuera de lugares autorizados, hay que retirarse hasta los países escandinavos, sobre todo Dinamarca, donde prácticamente todas las playas con libres (en Suecia ocurre casi lo mismo). En Alemania la situación también es bastante abierta; en Munich y Zurich está permitido tomar el sol desnudo en la mayoría de los parques públicos.
Fuente: Revista Pharus nº 22. Julio 2001. Autora: Eva Fontiveros.


